En vez de rendirse, Irán ha utilizado el principal elemento de disuasión del cual dispone frente a Estados Unidos, que consiste en controlar y poder cerrar el Estrecho de Ormuz
La solución, por lo tanto, no es retirarse del sistema, sino promover sus ajustes y evitar la adopción de malas decisiones de política pública -arbitrarias, contrarias a la ley y sin compensación-