ANALISTAS

Equidad de género
miércoles, 18 de diciembre de 2019

Más columnas de este autor Carlos Arturo Silva Burbano - carlos.arturo.silva@garrigues.com

La equidad de género entre hombres y mujeres constituye uno de los temas de mayor relevancia mediática en la actualidad, siendo recurrentes las manifestaciones tanto de organismos públicos como internacionales que abogan por alcanzar una igualdad efectiva en todos los ámbitos, especialmente en el mundo laboral.

Como consecuencia de esta tendencia, numerosos países en todo el mundo están llevando a cabo importantes reformas legislativas, destinadas a promover y conseguir una igualdad de género real. Si bien los avances normativos entre países son muy heterogéneos, Colombia está dando los primeros pasos con el objeto de garantizar esa igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Ejemplo de algunas de estas iniciativas las encontramos en la creación de un sello por parte del Ministerio del Trabajo, en colaboración con la ONU, como reconocimiento a aquellas empresas especialmente comprometidas con la igualdad, en la tramitación de un proyecto de Ley para la ampliación de la licencia de paternidad hasta 15 días o en la inclusión en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) de un capítulo entero frente al tema de equidad de género.
Esta transición hacia la búsqueda de una verdadera equidad de género supone la asunción de nuevos retos para las empresas, que se ven en la necesidad de implantar políticas y medidas de igualdad con evidentes fines reputacionales y de imagen, activos intangibles éstos, cada día más vulnerables y expuestos por el uso de redes sociales.

Aunque la inversión en políticas de igualdad puede no tener un retorno automático, permite amortiguar o evitar los costes derivados de escándalos mediáticos, cuyas consecuencias son incuantificables.

Estas políticas pretenden alcanzar una paridad entre hombres y mujeres en las empresas, conseguir una mayor promoción profesional femenina, asegurar una mayor presencia de mujeres en puestos de dirección, garantizar una retribución igual para ambos sexos ante trabajos iguales, etc. En definitiva, las políticas de igualdad pretenden asegurar que el papel de la mujer en el mundo laboral sea igual al de los hombres.

Hasta ahora el problema ha estado en los roles tradicionales que cada sexo asume a nivel social, que irremediablemente se trasladan al ámbito laboral, perjudicando a la mujer frente al hombre.

Por ello, algunos países están adoptando medidas para potenciar un cambio en los roles tradicionales. Algunas de ellas consisten en la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad (como ocurre en países como España o Suecia), el reconocimiento del disfrute del permiso de lactancia por parte del padre, la obligación empresarial de efectuar auditorías salariales de carácter público que permitan comparar las retribuciones de hombres o mujeres, o la necesidad de elaborar planes y políticas de igualdad.

Sea como fuere, lo que es innegable es que la igualdad ha venido para quedarse, por lo que las empresas que no adopten medidas con este fin quedarán abocadas a su desaparición tarde o temprano.