Analistas 25/10/2020

Labores: ¿Formalizar o dignificar?

“El hecho es que es absolutamente imposible llegar directamente al objetivo propuesto: formalizar”

Leyendo a los académicos en redes sociales cuando plantean la pregunta ¿Es posible formalizar a los informales? se nota que ignoran una palabra clave: dignificar. Empecemos por entender que muchos entre quienes desarrollan una actividad económica informal, no lo hacen por otra razón diferente a la falta de oportunidades.

De hecho, según información de Foco Económico, Guillermo Perry propuso que las personas se encuentran en la informalidad por dos razones: 1) Quieren ser formales, pero enfrentan barreras para entrar al sector; 2) Prefieren ser informales que formales.

Entonces lo primero que tenemos que hacer es fomentar el gusto por una actividad para quien la realice y valorar la misma. Un ejemplo es un lustrabotas o embolador, frente a lo cual tuve un caso desarrollando una labor periodística, cuando un individuo dedicado a dicha labor me dijo “no soy lustrabotas, soy embellecedor de calzado”.

Con esa frase, quien se autodenomino “embellecedor de calzado” dio a entender que su trabajo no lo hace menos que nadie, que se siente muy bien porque realiza su labor con alegría, ganas y dignidad.

Claramente, este “embellecedor de calzado” realiza su actividad de manera informal, no cotiza a pensión ni a salud, mucho menos paga impuestos. Su capacidad monetaria derivada de su oficio le da apenas para comer algo y quien sabe si para tener donde vivir legalmente, esto es que no sea un sitio de invasión.

Un vendedor ambulante trabaja en condiciones similares y si pasamos a un comerciante con un puesto fijo en donde ofrece su mercancía las cosas pueden mejorar en cuanto a ingresos, pero aún falta por llegar a la formalización del negocio, pues sus ventas deben cubrir casi siempre arriendo y gastos varios, descuidando el tema de ahorro para la pensión y la salud.

Entonces la dificultad para formalizar está dada por las capacidades de aportar a salud y pensión, algo que haría pensar que si alguien no puede cotizar a seguridad social el Estado tendría que asumir dicha responsabilidad ¿Sería posible? Sobran las razones para dudarlo.

Con las dificultades para “formalizar a los informales” expuestas por los académicos y aquí algunas un poco ahondadas, claramente tenemos el hecho que es absolutamente imposible llegar directamente al objetivo propuesto. Por lo tanto, son indispensables metas intermedias, una de ellas puede ser “dignificar” las actividades realizadas informalmente para que a partir de estas el individuo crezca y se forme para llegar en el mediano o largo plazo a tener su labor desarrollada legalmente.

Así, la formalización sería una tarea que tomaría años en lograrse, en pocos casos podría ser inmediata y vayamos a saber si todos los informales lograran el objetivo. Primero habría que hacerlos ahorrar para que capitalicen su negocio, pero el monto que pudieran tener para ello no sería muy alto, por lo tanto, el tiempo utilizado para acumular recursos financieros se alargaría según cada caso.

Es muy bien sabido que en Colombia existen altos costos para hacer empresa, lo cual incentiva las actividades informales, pues las necesidades de alimentación y de vestirse no dan espera a nadie, entonces son prioritarias a la cobertura de los gastos correspondientes a un negocio que opere en total legalidad.