Analistas

La corrupción sí se puede y se debe derrotar

La transparencia es hoy una deuda irrenunciable para el Estado, el sector empresarial y la sociedad civil, pero con mayor razón para las instituciones cuya misión es combatir la corrupción.
Casos como la captura del exdirector de la Fiscalía Nacional Especializada contra la Corrupción, Luis Gustavo Moreno, por su participación en presuntos actos de corrupción en el ejercicio de sus funciones, son inaceptables y exigen toda la sanción judicial y social posible. Pero más allá de esto, evidencian graves problemas al interior de la entidad que implican una disminución significativa de la confianza de la ciudadanía en la institución.
Transparencia por Colombia a lo largo de 15 años ha generado alertas sobre riesgos de corrupción en entidades del Estado central y descentralizado, buscando precisamente contar con instituciones sólidas que, independientemente de quién las lidere, cuenten con las capacidades para enfrentar riesgos y hechos de corrupción.
En la última edición del Índice de Transparencia de las Entidades Públicas que evaluó el periodo 2015-2016, la Fiscalía General de la Nación ocupó el penúltimo puesto. La entidad apenas logró 53,2 puntos de 100, lo que indica alto riesgo de corrupción. Preocupa que casos como los del exfiscal Moreno nos den cuenta que estos riesgos se materializan. Si bien, esta medición no cubre el periodo de gestión del Fiscal Martínez, las alertas que se señalan ha sido reiteradas desde hace más de 6 años, por lo que muy posiblemente estas fallas en la gestión de la entidad persisten.
Las investigaciones y capturas adelantadas por el Fiscal Néstor Humberto Martínez dan muestra de su compromiso en la lucha contra la corrupción, sin embargo es importante superar con urgencia las debilidades internas de la institución, que además de ser históricas hoy se traducen en hechos que la desprestigian, mediante acciones estratégicas y efectivas que permitan recuperar la confianza de la ciudadanía.
En particular, consideramos que en los procesos de selección de los cargos más importantes de la institución es fundamental fortalecer los criterios de mérito, transparencia y apertura hacia la ciudadanía, de tal manera que sea posible verificar las hojas de vida, la idoneidad, y posibles conflictos de interés de los cargos directivos de la entidad, como sería el caso del recién nombrado Director de la Fiscalía Nacional Especializada contra la Corrupción, doctor Alberto Salas. Igualmente, es necesario realizar evaluaciones de desempeño a sus funcionarios y publicarlas debidamente; y por último, seguir fortaleciendo las medidas internas de lucha contra la corrupción de la institución de tal manera que se identifiquen las amenazas de corrupción en su gestión, así como herramientas o acciones para contrarrestarlas y hacerles seguimiento.
Transparencia por Colombia lidera hoy una coalición de fuerzas sociales, organizaciones y empresarios en contra de la corrupción y por la construcción de una cultura de cuidado de lo público en Colombia. Estamos convencidos de que la corrupción sí se puede derrotar sumando a los esfuerzos de estos sectores la voluntad política de aplicar correctivos estratégicos en el Estado que apunten a desarmar las redes profundas de corrupción que hoy nos afecta.