Analistas 12/09/2020

Tener carácter y coraje

En su entrenamiento de negocios, Tony Robbins repite hasta el cansancio que el éxito de una empresa depende de la capacidad de anticiparse a las tendencias del mercado. La pandemia que estamos enfrentando nos recuerda que además es importante anticipar las crisis. En resumen, esto significa desarrollar el carácter de los líderes empresariales para que puedan enfrentar los momentos de crisis con altura, visión y cordura, De hecho, es en los momentos de crisis cuando los directivos de una organización son llamados a ser coherentes con sus valores. De esta coherencia puede depender la supervivencia de una empresa, como lo demuestra la experiencia de Warren Buffett. Al comienzo de los años noventa, la empresa Salomon Brothers estaba pasando por una crisis profunda, debido a que se enfrentaba a un posible proceso penal por presentar ofertas falsas. Los directivos rechazaron la evidencia y en principio asumieron una actitud de negación, decididos a confrontar las acusaciones. Warren Buffett, quien era el principal accionista, asumió el control de la empresa y despidió a los principales ejecutivos. Además, tomó la decisión de ir en contra de los consejos de los abogados y de los relacionistas públicos, y ordenó a la empresa colaborar con el gobierno con total transparencia, aun si la información brindada al gobierno conduciría a un procedimiento penal.

Finalmente la actitud de Buffett salvó a la empresa. De hecho, él había entendido que resistirse a los requerimientos del gobierno hubiera llevado con certidumbre a un proceso penal, de esta manera hundiendo a Salomon Brothers. Además, había entendido la seriedad de la crisis, sin negar las evidencias. No se había retraído frente a la dureza de la realidad. No pensó, como pasa de manera frecuente, que los problemas se van resolviendo solos y que, por el contrario, solo si aceptas la realidad, y reconoces que has contribuido a la generación de la crisis, vas a tener la lucidez necesaria para resolverla. Como afirma Bill George, profesor de Harvard, los líderes deben darse cuenta que las crisis no se curan mágicamente. Ignorar una tormenta en desarrollo solo hará que una mala situación sea más difícil de rectificar más adelante.

Por eso, es también importante ir a la raíz de las causas que han generado una crisis. Enfrentar una cruda realidad significa también no limitarse a curar los síntomas. De lo contrario, somos como aquel mercader de alfombras quien viendo un bulto en una alfombra lo aplanó con un palo, solo para observar que el bulto reapareció otra vez. Volvió a intentarlo pero el bulto siempre se volvía a formar en otro punto. Fue solo cuando alzó la esquina de la alfombra que vio una serpiente salir. Cuando nos enfrentamos a una crisis hay que mirar bajo la alfombra, o sea, hay que tener el coraje de ir a la raíz de un problema. Es difícil, doloroso y puede hasta asustar, por eso los líderes tienen que aprender a reconocer y a trabajar sus miedos.