Analistas 21/11/2020

Más inteligencia colectiva

Las dolorosas derrotas de la Selección Colombia nos traen una importante reflexión también para los equipos del mundo corporativo. Además de la evidencia del mal rendimiento, en la prensa han aparecido noticias sobre desacuerdos y peleas entre jugadores, aunque han sido desmentidas por la estrella de la Selección, James Rodríguez, queda de todas maneras la impresión de un equipo desarticulado, que no tiene norte, e incapaz del alto rendimiento requerido. Son los síntomas, graves, de una falta de liderazgo y por eso la eventual salida del entrenador Carlos Queiroz es consecuente.

Finalmente, lo que la derrota de la Selección demuestra es que la suma de talentos extraordinarios no es condición suficiente para garantizar un alto rendimiento. Por eso, también en las organizaciones, hay que pasar de equipos que son una mera colección de inteligencias a una inteligencia colectiva.
Además, la inteligencia colectiva es hoy necesaria en un mundo disruptivo y exponencial. La complejidad del mundo en el cual hoy operan los negocios requiere soluciones innovadoras y emergentes. A su vez, es necesario que los miembros de un equipo alimenten entre sí la confianza, el respeto, un propósito compartido, y una comunicación eficaz y permanente.

En estos días, Sebastián Torres, el ingeniero colombiano que trabaja al lado de Elon Musk en SpaceX, me contaba como Musk fomenta la responsabilidad de cada miembro de su empresa; todos, independientemente de sus roles, tienen el derecho a levantar la mano para exponer dudas, problemas, preguntas. “Lo que él hace es alimentar la unidad”, me dijo Torres (La conversación completa con él la puedes escuchar en mi podcast Inspira Tu Mente). El éxito de misiones, como el lanzamiento hacia el espacio de la cápsula Dragon, son el resultado de un alto nivel de inteligencia colectiva.

De hecho, se pueden observar a simple vista los cambios de rendimiento cuando un equipo pasa de ser una colección de inteligencias a ser una inteligencia colectiva. Hay más innovación, productividad y ganancias. Los conflictos dejan de ser un problema, y se convierten en un motor de cambio y creatividad. Individuos y grupos experimentan avances, conocimientos e inspiración. Las dinámicas entre personas están caracterizadas por la cohesión, la confianza y un espíritu de equipo. Además, cuando hay inteligencia colectiva, los equipos perciben el futuro emergente y son capaces de predecir eventos por venir mucho mejor que los expertos individuales.

Estos son los beneficios de cuando un equipo comparte información e ideas de manera transparente, cuando direccionan los conocimientos y la acción hacia la solución de un problema complejo, cuando se unen para brindar apoyo mutuo y generar soluciones. Por eso, por ejemplo, Steve Jobs hacía circular ideas entre su grupo de cien personas en Apple para ver que pensaban personas diferentes y para alimentar estas mismas ideas. Si la Selección Colombia volviera a ser expresión de una inteligencia colectiva, como en los tiempos de José Pékerman, seguro el rendimiento sería distinto.