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ALTA GERENCIA Lo van a despedir y lo sabe, ¿cómo actuar?
martes, 4 de noviembre de 2014
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Ripe

Lleva en el punto de mira de su jefe mucho tiempo, pero hace días que se comporta con usted de una manera extraña. Más de lo habitual. Ha observado movimientos de personas dentro de la organización. Sus compañeros murmuran y cuchichean a sus espaldas cada vez que se acerca a la máquina de vending a por un café. No quiere ponerse paranoico, pero teme que sus mayores miedos se hagan realidad. "¿Podría ser verdad? ¿Me despedirán en estos días?", piensa. Y se viene abajo.

Esta sensación que lo embarga genera un sentimiento poco menos que desagradable. Es importante, aconseja Marta Blasco, profesora del máster en Dirección de Recursos Humanos del Centro de Estudios Financieros (CEF) y de la Udima, que no se envenene con pensamientos negativos porque lo único seguro que le pasará es que lo invada el miedo, "y ahí está perdido porque se bloqueará y no verá ningún camino para seguir avanzando. Por tanto, lo primero que tiene que hacer es aprender a gestionar el miedo, retomar el control de la situación y empezar a definir qué acciones paliativas tiene que llevar a cabo para anticiparse y estar listo para lo que viene".

Alianzas
Si la decisión ya está tomada, y es firme, poco puede hacer para cambiarla. Lo que sí puede intentar, señala Juan Bueno, managing partner de R&H Talento y Personas, es "proteger sus intereses estableciendo determinadas alianzas con personas que lo ayuden a conseguir algún beneficio extra en la negociación de salida. Aunque esto no es sencillo. Cuando huele a despedido muchos de sus "amigos" le dan la espalda e incluso se postulan para ocupar su puesto".

Confiar sus sospechas a sus compañeros puede provocar el efecto contagio y dejarlo aislado
Aun así, no debes perder los papeles. Tienes que mantener la misma relación de siempre con ellos y no intentar confirmar sus sospechas con ninguno, por mucha confianza que haya entablado. "Hacerlo puede crear mal ambiente en el equipo que va a repercutir de forma negativa en la productividad del departamento, lo que lo convertiría en un empleado tóxico y constituiría otra razón para ser despedido", aconseja Genoveva Vera, psicóloga coach ejecutiva y experta en liderazgo. Si comparte sus sospechas con algún compañero, lo más probable es que se produzca un "miedo al contagio" y se aleje de usted.

Vera advierte de que es muy factible que pueda producirse una situación como esta, "lo que, además, repercutiría de forma grave sobre tu salud física y mental y podría desembocar en un estado depresivo con trastornos de ansiedad, dificultades para dormir, dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, etcétera". Para evitar males mayores, lo más maduro es hablar con el jefe.

La charla
En una buena relación líder-colaborador, el dramatismo sale por la ventana. Las situaciones inciertas, los rumores y los malos entendidos no deberían producirse porque, como apunta Blasco, "seguramente el jefe se reuniría periódicamente con sus empleados para darles feedback". Sin embargo, en muchas compañías la brecha entre responsable y trabajador es insalvable, y es entonces cuando el profesional que teme ser despedido debe armarse de valor y entrar en el despacho de quien decidirá su futuro.

Montse Ventosa, presidenta de Truthmark, cree que es completamente necesario hablar con el jefe para buscar una aclaración a lo que está pasando y preguntar qué es lo que le ha llevado a tomar esa decisión. "Los porqués son vitales para corregir el tiro en futuras ocasiones", apostilla Bueno.

Hablar con su responsable puede exonerarte de cualquier llamada de atención en el caso de que lo pillen buscando trabajo desde su puesto. Algo, por otro lado, completamente lícito, sobre todo si sus sospechas se hacen realidad. "No hay nada malo en buscar otro trabajo. Sirve para mantenerse al día, saber qué necesidades tiene el mercado y cultivar el talento personal", defiende Ventosa.

Genoveva Vera aconseja, sin embargo, hacer esta búsqueda con cierta discreción, "porque si realmente estamos en el centro de la diana de nuestro responsable, esto sólo precipitará el despido". Lo que por otro lado, y desgraciadamente, tampoco nos suena a algo nuevo. En muchas empresas, cuenta Vera, "se valora más la lealtad y la fidelidad del colaborador que sus competencias, sus logros y los méritos. De ahí que a veces nos encontremos con equipos empobrecidos, dependientes de un jefe controlador y autocrático. Plantillas en las que estás anulado o en las que inhiben tu creatividad". Por eso, en ciertas ocasiones, temer que le van a echar no es tan malo como puede parecer en un primer momento.

Superado el miedo al 'qué será de mí', toca ponerse las pilas y encontrar un puesto que de verdad lo haga brillar. En estos tiempos esto no es tarea fácil, pero tampoco es imposible.

El 'ABC' de una salida con estilo

* Aumente el talento
Existe una tendencia cultural en España a etiquetar un despido como algo negativo y considerar los contratos temporales como algo precario. Un despido es, en realidad, una oportunidad para muchos profesionales para aprender y desaprender actitudes, conocimientos y habilidades que contribuirán a aumentar su talento. Así que cambie su percepción de la situación y no lo vea como el fin del mundo.

* Busque cómo dejar su marca
El cómo se va de un trabajo dice mucho sobre ti. No pienses eso tan patrio de 'para lo que me queda dentro...' y siga dando lo mejor de usted. Éste es el momento en el que tiene que dejar huella.

* Comunique
Si su despido es sólo un rumor, contraste la información. Puede ir a la fuente y asegurarse de si es cierto o no, y dejar clara su posición. Si el rumor es cierto también te servirá para organizar mejor tu salida.