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ALTA GERENCIA Cuatro secretos que no debe esconder a su jefe
viernes, 7 de noviembre de 2014
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Gestión - Lima

Lo que antes funcionaba para alcanzar el éxito profesional, hoy ya no sirve más. En el siglo pasado, los trabajadores esperaban estar al servicio de una organización por décadas, y para mantener sus puestos de trabajo, estaban dispuestos a ajustarse a las expectativas de su empleador.

“Los empleados se apegaban a las normas sin objetar nada, esperando educadamente por algún ascenso o aumento de sueldo”, opina Rick Smith, colaborador de Forbes.

Pero todo esto cambió con la disrupción económica, la competencia global y la rápida innovación tecnológica, agrega Smith. “El vínculo tradicional entre empleador y empleado se rompió debido a una compleja mezcla de factores”.

¿Qué significa este cambio? Las carreras exitosas ahora se construyen en base a una estrecha colaboración entre empleadores y empleados por lograr el éxito de ambos. Es hora de dejar de esconder secretos de su jefe.

Secreto #1: Muéstrese como es
Comience por ser explícito sobre lo que se denomina como ‘color primario’, que es la intersección de sus puntos más fuertes y sus más grandes intereses, explica Smith.

Cuando sus objetivos y su esperado comportamiento se superponen con sus fortalezas e intereses, usted tendrá un mejor desempeño laboral, aprenderá más rápido y obtendrá mayor satisfacción de su trabajo. Sin duda su jefe también querrá esto también.

No deje nada a las especulaciones. Comparta con su jefe sus fortalezas e intereses y trabaje con él para definir un papel donde éstas características se pueden aprovechar a diario.

Secreto #2: Exprese sus expectativas salariales
Satya Nadella, CEO de Microsoft, provocó una avalancha de reacciones negativas en octubre de 2014 cuando dijo a las mujeres que debían sentarse y esperar que “su salario se haga cargo de sí mismo”. No podía estar más equivocado. Sin embargo, una solicitud de aumento de sueldo nunca debe ser la primera conversación que tenga con con su jefe acerca de sus ambiciones.

Si empieza con un “págueme más y voy a trabajar más duro”, lo más probable es que no dure en ese trabajo. Por el contrario, intente con un “estas son mis ambiciones, así es como me gustaría ampliar mi rol y lo que creo que puedo ofrecer, y a su vez así es como espero que mi compensación cambie con el tiempo”.

Demuéstrele a su jefe que ese rol, su rendimiento y el salario le importan y que está dispuesto a ganárselo.

Secreto # 3: Revele qué hay en su BHAG
El término “BHAG” (Big Hairy Audacious Goal – Objetivo Audaz Grande y Peludo) ha sido usado desde hace unos 20 años. Fue introducido por los autores James Collins y Jerry Porras en su libro de 1994 “Built to Last: Successful Habits of Visionary Companies”.

Entonces ¿por qué seguimos siendo tan tímidos para decir nuestras ambiciones a largo plazo? Tal vez sea porque nos han dicho desde la infancia que las acciones hablan más que las palabras.

O quizás usted se preocupa de que su jefe vaya a percibir que quiere arrebatarle su trabajo. Sin embargo, es mucho más común que su jefe vaya a querer que usted tenga éxito en sus metas a largo plazo. Diversos estudios han demostrado que el desarrollo a largo plazo de los empleados es una de las actividades más gratificantes para los líderes. Sea franco acerca de sus ambiciones y haga que su jefe se involucre en su BHAG para que lo ayude a lograrlo.

Secreto #4: Comparta su experiencia hasta dejar la posta a otros
Un secreto que también merece salir del armario es que su objetivo es llegar a ser redundante en su actual trabajo. Para llegar a ser ejecutivos de primer nivel, muchos han tenido que preparar a sus reemplazos en cada posición que tenían previamente.

El pesimista en el trabajo teme que si capacita demasiado a su equipo, será vulnerable a que lo despidan. El optimista se da cuenta (y con razón) que el desarrollo de los demás es un requisito previo para obtener un ascenso.

Sheryl Sandberg sugirió en su libro “Lean In” que revelar este secreto puede ser particularmente difícil para las mujeres, que tienden a tener menos confianza en sus habilidades. “Mujer u hombre, si este es tu caso, supéralo. Comience a trabajar en las habilidades que necesita para su próximo ascenso, y empiece a transmitir las habilidades que usted domina a los demás. Dejar la posta a otros es casi siempre percibido como un signo de un gran líder.