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SALUD Una alimentación sana no se debe parar
viernes, 27 de septiembre de 2019

Una de las claves a tener en cuenta es que debería comer cinco veces al día, no tres, y en cada una de las comidas debería buscar tener una proteína, aunque sin mucha grasa, para favorecer la creación muscular

Clara Lucía Valderrama

A diario enfrentamos un afán constante, una escasez de tiempo y numerosas tareas por hacer, lo que nos lleva, en muchos casos, a eliminar algunas actividades importantes de nuestra rutina para ganar unos minutos de más. Muchos no desayunan o se saltan los refrigerios, pensando que esta será la salida más práctica.

Decisiones como estas, que aparentemente ahorran tiempo, pueden generar un impacto fuerte en la salud de las personas. No desayunar, por ejemplo, puede contribuir a la generación de enfermedades cardíacas, cardiovasculares, obesidad y diabetes, así lo señalan estudios como el de la American Heart Association y el del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, Carlos III de España (Cnic).

Así mismo, la gente, suele consumir solo tres comidas al día, cuando lo recomendado por los expertos, es que sean cinco (desayuno, refrigerio, almuerzo, refrigerio y cena), las cuales deben incluir siempre una proteína. Esto no debe verse como un problema de tiempo, pues de hecho los refrigerios no deben ser grandes.

Encontrar y preparar los productos adecuados para mantener ese balance no tiene que ser una tarea titánica que tome mucho tiempo. Y si lo que se quiere es ganar tiempo, los batidos nutricionales, son una buena opción, estos se han convertido en una gran solución al problema de la inmediatez, pues son productos con proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales que aportan gran porcentaje nutricional al cuerpo.

Hay varios conceptos que se deben tener claros en la nutrición, entre ellos: las proteínas, que pueden ser de origen vegetal o animal y deberían aportar solo un mínimo de grasas, contribuyendo a la formación de tejidos y músculos; los carbohidratos complejos o “saludables”, son macronutrientes que encontramos en una gran variedad de alimentos como en el arroz, la papa, la yuca, la pasta y la arracacha; y por último, los carbohidratos simples como el azúcar, panela, miel, bocadillos, etc.

Una de las claves para lograr una alimentación apropiada es aumentar el consumo de frutas y verduras o de carbohidratos saludables por su aporte ideal de vitaminas y minerales.

Otro complemento muy importante para la nutrición diaria de las personas es la fibra, la cual se encuentra en las estructuras internas de las plantas, en las cáscaras de las frutas, en verduras, en los fríjoles y granos como la avena y el arroz integral. La fibra se divide en dos: soluble, que atrae el agua y aumenta su tamaño, incrementando el tiempo que el alimento tarda en pasar por nuestro cuerpo; y la insoluble, que en su mayoría pasa por el tracto digestivo sin cambios y puede ayudar a promover la regularidad. Los dos tipos de fibra son fundamentales para el proceso de digestión de nuestro cuerpo.

El bienestar ya no es cuestión de tiempo sino de conciencia. Es necesario romper con los mitos alrededor de él y entender que las buenas (y saludables) decisiones también se pueden realizar sin necesidad de invertir mucho tiempo o esfuerzo. Eso sí, como en temas de nutrición no se puede generalizar, siempre se debe contar con un acompañamiento personalizado para saber cuáles son los productos y alimentos ideales para cada persona.