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SALUD Los retos de la salud en la pospandemia
viernes, 10 de septiembre de 2021

Es prioritario propender por una comunicación que tenga como principios: la solidaridad, el altruismo, y la capacidad de relacionarse de manera empática

Carlos Gómez Restrepo

Me referiré brevemente a los retos para el sector salud y aquellos que tendremos a nivel personal derivados de la pandemia. Medidas como el distanciamiento social, el confinamiento y las cuarentenas implicaron y continúan generando una reducción de las actividades de producción y de consumo lo que ha ocasionado una fuerte caída en la económica mundial, lo cual influyó en todos los determinantes psicosociales de la salud. Son grandes los retos frente a esta situación que debe apuntarle a una apertura progresiva con cuidado de la salud y la producción, que implica una dinamización de los mercados con un fuerte impulso al aumento de la demanda y a la generación de empleo, pensando que cada paso debe procurar el cuidado de la salud de unos y otros.

Respecto al sector salud, los mayores retos tienen que ver con la lenta recuperación de las pérdidas y dificultades económicas suscitadas por el incremento en los gastos que acarreó la protección del personal de salud, las inversiones para atender la pandemia, la disminución en los ingresos por la baja en la atención de pacientes quirúrgicos o los que dejaron de acudir a la institución, los gastos en la vacunación de la población y las inversiones en la atención y seguimiento de pacientes atendidos a distancia, y para aquellos que requieran rehabilitación integral post-covid 19. La pandemia también permitió evidenciar la situación del sistema de salud, que requiere ajustes al sistema a partir de las fallas que quedaron en evidencia.

Ahora, a nivel personal los mayores retos tendrán que ver con los cuidados que se deberán tener o mantener a pesar de haber recibido la vacuna, la adaptación a los cambios en la atención suscitados por la pandemia, el retorno a nuevos modelos de atención y una nueva normalidad en salud, las repercusiones que a nivel de salud mental se tendrán por padecer Covid-19, o por tener allegados que lo sufrieron, o haber vivido y/o sufrido los desenlaces psicosociales provocados por la cuarentena y los cambios económicos que se establecieron, el reconocimiento de las necesidades de atención, la detección de nuevas problemáticas del desarrollo de los niños y la cognición de personas mayores, el manejo de las pérdidas y duelos derivados de la pandemia, son algunos de los aspectos que tendremos que enfrentar.

A nivel del personal de salud, se debe dar un espacio para su recuperación, propender por mantener el respeto, solidaridad y respaldo después de más de un año de estar frente a una situación nunca antes vivida y ante la cual se presentó gran desgastaste personal, familiar y posibles cambios en los planes de vida.

Finalmente, es prioritario propender por una comunicación que tenga como principios: la solidaridad, el altruismo, el cuidado y respeto por el otro, la generosidad, y la capacidad de relacionarse con los otros de manera empática, respetuosa y cuidadosa. Se requiere de una comunicación que enfatice piezas comunicativas bien hechas, que enseñe, que privilegie experiencias positivas, que brinde esperanza frente a la situación y que promocione una actitud colaborativa entre la población.

Sin duda, organizar y procurar un direccionamiento ordenado de la información a cargo de las autoridades competentes, garantizando una información adecuada para todos los públicos y con estrategias que propendan por el bienestar, contribuirá a una salud integral de todos nosotros y una comunidad que propenda por el bienestar de todos.