América Latina es la región menos comprometida en este actividad, así lo reveló un estudio sobre reciclaje del Banco Mundial.

Sebastián Montes

El mundo enfrenta una carrera contra el tiempo en materia ambiental. Teniendo en cuenta que 2030 es el año límite para frenar los efectos del cambio climático, los organismos dedicados a la protección del ecosistema han instado a los gobiernos de todo el mundo para adoptar medidas. En la actualidad, el reciclaje es una de las alternativas de mayor acogida.

Según reportes de ONU Hábitat, más de 200 ciudades han aumentado sus tasas de reciclaje de 40% a 80% a través de tácticas como la integración de recicladores. Dicha acción supone el ahorro de dos millones de árboles por año, e impacta de manera directa a nueve millones de personas.

No obstante, el mayor progreso se visibiliza en seis países europeos que han alcanzado niveles de reciclaje que superan 50% del total de sus desechos anuales, a saber: Suiza, Suecia, Austria, Alemania, Bélgica y los Países Bajos.

En el primer caso, el reciclaje llega prácticamente a 100% gracias a las fuertes sanciones del Gobierno para quienes no cumplan con esta norma debido a su obligatoriedad. Las penalidades incluyen multas que superan US$11.000 en los casos más severos.

La posición de Suiza como pionera contemporánea del reciclaje en el mundo también tiene que ver con las facilidades y beneficios con las que cuenta esta práctica dentro del mismo país. Entre ellos se cuenta una minuciosa clasificación de los contenedores, que permite reciclar 93% de vidrio, 91% de latas y 83% de botellas plásticas. Además, el país cuenta con incineradores para el material que no puede ser reciclado desde comienzos de siglo, los cuales generan energía en alrededor de 250.000 hogares.

“La gestión de los desechos sólidos atañe a todos. Garantizar una gestión eficaz y adecuada de los residuos sólidos es crucial para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, manifestó el director de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y Resiliencia del Banco Mundial, Ede Ijjasz-Vasquez.

A Suiza le sigue muy de cerca Suecia, pues su moderno sistema de reciclaje le permite alcanzar 99% de sus residuos con esta práctica desde 2017. Esto se debe a una organización minuciosa en su sistema, que ha llevado a colocar estaciones de basura en cada zona residencial del país, requisito amparado por las leyes del país.

La eficiencia de su sistema ha llevado a que el país también importe basura, recibiendo toneladas que llegan desde países como Reino Unido, Noruega, Italia e Irlanda. Esto se debe a sus 32 plantas incineradoras productoras de energía, muy similares a las que tiene Suiza.

Por su parte, las naciones que superan 60% en sus tasas de reciclaje son Austria (63%) y Alemania (62%). Entre las tácticas que han llevado a estos resultados se encuentran la desestimulación al uso de bolsas plásticas y la educación ecológica desde temprana edad, además del amplio interés de especialistas y emprendedores en esta práctica.

LOS CONTRASTES

  • Ede Ijjasz-VasquezDirector de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social del Banco Mundial

    “Una mala gestión de los desechos perjudica la salud humana, daña el medio ambiente y dificulta el desarrollo económico"

  • Jordi PonCoordinador regional para América Latina y el Caribe de ONU Medio Ambiente

    "El sector no se ha dotado de la capacidad suficiente para atender de forma adecuada los residuos en la región"

En cuanto a Bélgica (58%) y Países Bajos (51%), sus prometedores cifras también se deben a su política de reutilización además de reciclaje. Además, aquellos productos que no clasifican en estas actividades suelen ser convertido en abono en el caso del primer país. Con respecto a los holandeses, el uso del plástico reciclado para la construcción de carreteras ha dejado huella.

América Latina está en deuda con el mundo

Mientras que los países europeos están a la vanguardia en lo que a reciclaje se refiere, Latinoamérica es la antítesis de dichas prácticas. De acuerdo con reportes del Banco Mundial, los países de la región solo reciclan 4,5% de sus desechos, cifra muy reducida en comparación con el promedio mundial, que alcanza 13,5%.

Este fenómeno también se debe al nivel de generación de basura que tiene un latinoamericano promedio. Según datos de ONU Habitat, cada persona en la región genera un kilo de desechos diario, mientras que la región llega a 541.000 toneladas diarias, cifra que representa 10% de la basura mundial.

Sin embargo, para el coordinador regional para América Latina y el Caribe de ONU Medio Ambiente, Jordi Pon, "América Latina estaría por debajo de otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) que tienen una tasa más alta, y está por encima de otras regiones, como por ejemplo África".

El panorama no mejora para 2050

De acuerdo con la ONU, la situación en América Latina no sufrirá muchos cambios positivos en los siguientes 30 años, sino que por el contrario, el problema se agravará mucho más. Para 2050, la institución estima que el nivel de desechos en la región crecerá a 671.000 toneladas de desechos diarias. A su vez, una tercera parte de los residuos de la región acaba en depósitos que no garantizan una protección adecuada del medioambiente o la salud.