jueves, 12 de marzo de 2020

La tecnología satelital será la gran aliada para que en la Colombia rural, se logre el acceso a Internet

Hugo Frega

La revolución digital lo ha transformado todo e internet es hoy la plataforma global que enlaza a personas, negocios, organizaciones y gobiernos. Y, sin embargo, en pleno 2020, más de 3.000 millones de personas, 40% de la población mundial, sigue desconectada.

Esta realidad no es ajena a Colombia, donde cerca de 20 millones de personas aún no tienen conectividad. Si bien en las grandes ciudades, 98% de las familias de estratos altos accede a internet, al mismo nivel de las ciudades del primer mundo, en las zonas rurales, según el Ministerio TIC, solo lo logra 17%.

Esta situación es más importante de lo que aún muchos economistas y políticos tradicionales creen. Estudios demuestran el inmenso impacto económico de aumentar la velocidad promedio de las conexiones a internet. Por ejemplo, el Foro Económico Mundial, en el estudio ‘Explorando la relación entre banda ancha y crecimiento económico’, destaca que un aumento del 10% en la penetración de la banda ancha en un país incrementa el PIB entre 0,9% y 1,5%.

Así mismo, el DNP estima que si Colombia aumenta su velocidad promedio de conexión a internet en 1 Mbps, el PIB per cápita aumentaría hasta en 1,6%, y si el país triplicara la velocidad aumentaría en 18,4%. Hoy Colombia ocupa el puesto 131 en el ranking global, según un estudio de Cable.co.uk con solo 3,48 Mbps de velocidad.

Si estas proyecciones se refieren solo al aumento de velocidad, ¿cómo sería el impacto social y económico si millones de colombianos por fin se conectaran a internet? Unos ejemplos sencillos de lo que podría suceder: lugares mejor conectados atraerían la inversión y se generarían nuevos empleos; la inclusión financiera, por medio de la banca digital, dinamizaría la economía y el comercio en zonas apartadas; la agricultura daría un salto de productividad, con campesinos más actualizados y con nuevas opciones de comercialización; la educación en línea permitiría que los jóvenes no limitaran sus sueños o que no tuvieran que abandonar sus comunidades. Y así, podríamos mencionar ejemplos del impacto que se generarían en salud, gobierno electrónico, cultura, turismo, medio ambiente, etc. En otras palabras, bienestar para todos los ciudadanos.

El país ha logrado avances importantes con su Red Nacional de Fibra Óptica, una de las más grandes de Latinoamérica; acaba de celebrar una subasta de espectro que conectaría por primera vez a 3.658 localidades, y está iniciando un proyecto que califica como el más ambicioso en materia de conectividad rural en la historia del país, con el que llevará internet a 10.000 centros poblados.

La tecnología satelital y en particular la de alta densidad que ya está disponible en Colombia es fundamental para este proyecto, pues a diferencia de la fibra óptica y de la tecnología celular, no tiene límites geográficos ni técnicos. El internet satelital ha ayudado a que comunidades rurales en África, Asia y América se inserten al mundo, por lo que es clave en contribuir a que la meta de 10.000 escuelas y centros poblados logren conectarse con la más alta calidad posible, con altas velocidades, alta disponibilidad y de manera sostenible, con precios a la medida del país.

La tecnología satelital de alta densidad tiene el potencial de transformar a la Colombia rural, aunque cabe resaltar que no solo se trata de conectividad: debe haber un trabajo coordinado entre el Gobierno Nacional y gobiernos locales, proveedores tecnológicos, empresa privada y academia, de tal manera que con las conexiones lleguen la apropiación TIC, la generación de proyectos productivos, la demanda de esta conectividad y se cree un círculo virtuoso.

“La inclusión digital solo puede ser significativa y efectiva si los usuarios de internet se sienten capacitados para usar la tecnología, y cuando esta es asequible, atractiva y segura”, dijo Houlin Zhao, secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), y esto coincide con nuestra visión en Hughes. Nuestro compromiso con el mundo ha sido que acceder a internet no sea imposible para nadie, y hoy nuestro sueño es la conectividad universal para Colombia y Latinoamérica.