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INDUSTRIA Desde reciclarlo hasta prohibirlo, conozca las iniciativas para reducir el uso de icopor
jueves, 27 de febrero de 2020

Los principales obstáculos a la hora de reciclar el material en Colombia son los altos costos que tienen la logística y el transporte

Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

El poliestireno extendido, también conocido como icopor, se ha empleado para la fabricación de elementos de uso común para las personas, como los vasos, platos o contenedores desechables, así como en grandes industrias como la de la construcción.

Sin embargo, al igual que con el plástico, se ha optado por disminuir su uso y reemplazarlo por componentes sostenibles que además de degradarse, no contaminen el medio ambiente o signifiquen un riesgo para la salud de las personas.

Dentro la iniciativa para disminuir su consumo han surgido varias alternativas, una de ellas es la de prohibir el uso, comercialización, producción e importación de elementos o productos fabricados con dicho material en Colombia. La medida fue propuesta por la Alianza Verde, mediante un proyecto de ley liderado por el senador Antonio Sanguino.

Según expresó el senador “este proyecto constituye una deuda con las generaciones presentes y futuras. Prohibir el poliestireno expandido, conocido en nuestro país como icopor, es avanzar en el cuidado del ambiente y de la salud humana”.

El proyecto fue unificado con otras cuatro iniciativas legislativas que se encuentran en trámite ante la Comisión V del Senado, además, de conformarse un articulado multipartidista, el cual, según informó Sanguino, será radicado el próximo 16 de marzo.

LOS CONTRASTES

  • Antonio Sanguino Senador del Partido Alianza Verde

    “Es hora de que el Legislativo se comprometa y entre en sintonía con estas iniciativas; el país está en mora de prohibir el poliestireno expandido y los plásticos de un solo uso”.

Otra de las alternativas para un consumo responsable del icopor es la del reciclaje. El director de Acoplásticos, Daniel Mitchell, asegura que esta herramienta “tiene muchas más ventajas, además de los beneficios en cuanto a generación de empleo y nuevas oportunidades a través de los mercados del reciclaje”.

Sin embargo, según el senador Sanguino, el reciclaje del poliestireno expandido no es un negocio potencialmente rentable, pues es más costoso reciclarlo que producirlo nuevamente.

Dicha afirmación la respalda la Fundación Verde Natura, una de las únicas organizaciones que hay en Colombia dedicadas al reciclaje del icopor. Según informó su gerente, Germán Segura, a pesar de que a la fecha se reciclan cerca de 200 toneladas de icopor en todo el país, la comercialización de este material no es rentable, principalmente, por el costo que tienen el transporte y la logística.

Actualmente, Verde Natura dispone de convenios con empresas en Cartagena, Valle del Cauca, Antioquia y otras ciudades del país para el tratamiento de este material que, según dijo Segura, es el plástico más fácil de reciclar al ser de clase seis, pues tiene el punto de fusión más bajo y “después de siete o 10 transformaciones es asimilado por la naturaleza”.

Pese a la facilidad que tiene el material para reciclarse, Segura dice que para que la medida sea rentable, y por lo tanto se pueda seguir realizando, se debería acudir a la Responsabilidad Extendida del Productor (REP), la cual determina que las empresas que utilizan este material, ya sea en sus productos o en el embalaje de los mismos, se comprometan a reciclar grandes cantidades de poliestireno, pues, de ser así, los recicladores de este material tendrían asegurado el pago.

A la falta de rentabilidad se le suma el poco compromiso por parte de los consumidores en reciclar y dar un buen manejo a los residuos dentro de sus hogares, así como la reducción de los elementos de un solo uso. Para Sanguino, “es primordial concienciar a las comunidades sobre los graves efectos en el ambiente y en la salud humana que los elementos y/o productos que contengan estos elementos pueden causar”.

Sumándose a esta educación ciudadana, varios municipios del país se han animado a prohibir el uso del icopor, entre los que se encuentran Urrao y Guatapé en Antioquia;Itza y Nobsa en Boyacá; y Santa Marta en Magdalena. Este tipo de medida s también impulsa alternativas sostenibles para reemplazar el icopor por materiales de carácter biodegradable y reutilizable.