miércoles, 4 de mayo de 2016
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Pedro Manosalva

Los datos son contundentes, y no solo se ven reflejados en el sentimiento u opinión de los consumidores, sino también en las acciones. Un estudio de Nielsen logró comprobar que la venta de bienes de consumo de marcas con un claro o demostrado compromiso con acciones de responsabilidad social o sostenibilidad, ha crecido más de  4% en el mundo, mientras que aquellas que tienen este compromiso, crecieron menos de 1%.

Esto nos demuestra que los consumidores están siendo cada vez más conscientes acerca de lo que es la sostenibilidad y el impacto que esta tiene en las comunidades y su entorno. 

Pero más allá de las acciones, vale la pena enfocarnos en lo que hoy en día están viendo los consumidores como sostenible. Muchas compañías emplean sus recursos en apoyar a Organizaciones No Lucrativas que trabajan en proyectos sostenibles, así como en el trabajo con comunidades vulnerables o causas sociales.  La sostenibilidad también se ve en los insumos empleados para la producción de los productos, y el cuidado del medio ambiente. 

Para los consumidores colombianos, por ejemplo, las causas más importantes son combatir las enfermedades No Transmisibles (100%), incrementar el acceso al agua potable (98%), reducir la mortalidad infantil (98%), erradicar la pobreza extrema y el hambre  (98%), mejorar las condiciones sanitarias (98%), incrementar las fuentes de productos sostenibles (98%), atender desastres naturales (98%), asegurar la sostenibilidad ambiental (98%), entre otras. 

Aplicar estrategias efectivas no es tan fácil. En este sentido, el conocimiento de la opinión del consumidor se convierte una importante herramienta para orientar las acciones de RSE, pues se pueden construir estrategias en armonía con sus expectativas y los factores sociales que interesan a las comunidades, obteniendo una mayor efectividad y convirtiendo las acciones en un “gana-gana” en todos los sentidos. 

Hay cientos de ejemplos de acciones corporativas sostenibles que tienen un impacto real en la vida de las personas en todo el mundo. Lo importante aquí es identificar el camino que conduzca a la acción efectiva. Desde Nielsen hemos identificado un enfoque de cinco pasos con el que las empresas pueden tener éxito materia de sostenibilidad a través de sus estrategias de marca:

-Visión: ser claro en la acción, procesable y ejecutable, y global.

-Aprobación: obtener el apoyo e impulso en las acciones por parte de la alta dirección de las compañías.

-Estrategia: centrarse en los mensajes externos y ser consistentes en su transmisión. 

-Responsabilidad: utilizar los indicadores clave de rendimiento, tanto interna como externamente para verificar el curso de las acciones y su cumplimiento.

-Medición: Cuantificar los resultados del programa y el retorno de inversión de forma consistente a través de los mercados.

Las mejores iniciativas son las que atraen a un grupo heterogéneo de compradores, pero con un foco afinado en sus segmentos de consumidores más apasionados (y rentables).

Mientras que muchos consumidores perciben los productos sostenibles como muy costosos, los fabricantes necesitan entender los puntos de precio óptimos, y el impacto que estos tendrán en beneficio de sus negocios, y aunque el estudio no contempla a nuestros empleados, seguro ahí hay un beneficio adicional para la conexión, generación de orgullo y retención de nuestros equipos de trabajo.