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HACIENDA ¿Cómo avanzar en la superación de la pobreza extrema?
jueves, 18 de octubre de 2018

Presupuesto para planes de 2019 es de $3 billones.

Susana Correa Borrero

Conmemoramos este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza justo después del cierre del Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el cumplimiento de ese objetivo mundial. En Colombia, pese a los avances registrados desde 2002, hay zonas rezagadas y estancadas en la obligación de ayudar a las personas que se encuentran en condición de pobreza extrema (cerca de 12,8 millones).

En muchos casos la pobreza está vinculada al desplazamiento. De los 8,3 millones de víctimas registradas por la Unidad de Víctimas, 7,4 millones sufrieron desplazamiento. Atenderlas es una responsabilidad primordial en la senda del país que soñamos construir. Ninguna cifra alcanza a reflejar el sufrimiento cotidiano de 3,5 millones de personas que sobreviven en la pobreza extrema. Muchas están en zonas excluidas del desarrollo, como La Guajira (268.138 pobres extremos), Magdalena (340.631), Córdoba (197.402), Chocó (166.786) y Cauca (292.069).

Frente a eso, tenemos compromisos internacionales: la primera meta de Desarrollo Sostenible es erradicar la pobreza extrema en 2030. Y compromisos misionales: el Departamento para la Prosperidad Social (DPS) -entidad que el presidente Iván Duque me encomendó dirigir- apunta a erradicarla en 2025. Pero cada día de padecimiento de las personas que viven bajo esta situación es una batalla perdida contra la exclusión. Así que erradicar la pobreza extrema es una de las prioridades del Plan de Desarrollo Pacto por Colombia, nuestro “pacto por la equidad” -aspecto en el cual, el indicador de Gini (0,508) nos mantiene en penosos primeros puestos de una región desigual.

Viajamos con el Presidente y demás entidades a las regiones para construir las políticas y programas. Participa la institucionalidad local y regional, universidades, colectivos y las personas que padecen estas condiciones, quienes son siempre las primeras en trabajar para superarse. Van a ser políticas de superación permanente, lo que requiere articular este esfuerzo con los programas de expansión de la clase media y generación de empleo.

En el DPS estamos ajustando los programas para apuntar sin distracciones a las condiciones estructurales de la pobreza extrema, priorizando acciones en los territorios más afectados y afinando los mecanismos de focalización: los resultados del Sisbén IV y la radiografía del nuevo censo Dane serán insumos claves para realizar estas nuevas tareas.

Como el sufrimiento de los pobres no da espera, desde ya estamos robusteciendo la oferta y operación en programas de probada efectividad desde hace muchos años como por ejemplo Familias en Acción y las Intervenciones Rurales Integrales, que vinculan a muchas víctimas; inclusión productiva; y unos recientes que responden a dimensiones de igualdad en oportunidades, como Jóvenes en Acción.

Tenemos una asignación de $3 billones para cumplir con nuestra misionalidad durante 2019, esperando el presupuesto del plan plurianual de inversiones del Plan de Desarrollo hasta 2022. El próximo año acompañaremos a 36.160 hogares víctimas con Familias en su Tierra, y a 13.000 familias a través de Iraca, programa de acompañamiento integral a las comunidades afrocolombianas e indígenas. Atenderemos a 2,4 millones de hogares con Familias en Acción, en tanto que proyectamos que Jóvenes en Acción apoye a 500.000 jóvenes durante el cuatrienio.