En ese contexto, Iberoamérica cuenta con una ventaja competitiva: el español. Más de 600 millones de personas lo hablan en el mundo. Pero la clave no está en la cifra, sino en su naturaleza
La libertad no es gratis; requiere la valentía de asumir responsabilidades y soltar la mano del papá Estado. Preferimos la incertidumbre creadora de la libertad a la “seguridad” estéril de la jaula de los subsidios