Hay quienes alegan que han mejorado las condiciones de vida para algunos sectores. Qué ceguera y qué falta de entendimiento: lo han hecho a costa del déficit fiscal, de endeudarnos, de crear “espuma” sin sustento real
Las familias empresarias que perduran no son las que tienen los mejores individuos, sino las que han aprendido a pasar la posta sin romper el ritmo. Son aquellas que entienden que la grandeza no está en correr rápido