Es inaceptable que el país continúe con elevados niveles de desigualdad y que, además, la incidencia de la pobreza monetaria se mantenga en porcentajes cercanos a 30%. Los logros obtenidos en la lucha contra la pobreza no permiten ser optimistas. Hace 10 años, en 2014, había 16,4 millones de pobres
Cuando un país transmite señales de improvisación frente a amenazas previsibles, el costo termina reflejándose en nuestro bolsillo. La energía no funciona a punta de discursos, sino con inversión preventiva
Estamos cerrando brechas y abriendo mercados. El agua es nuestro gran activo, y su poder económico es la herramienta con la que estamos garantizando que el Atlántico siga liderando la transformación