Hay que tener cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la narco-subversión, las organizaciones criminales y el terrorismo internacional, ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se nos metió a la cocina
Ese “querer ser” no es retórico; es político, institucional y social, e implica tomar decisiones difíciles, priorizar sectores estratégicos, invertir con foco, articular actores y construir confianza. Colombia no está condenada al atraso