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EDITORIAL Vienen jornadas de alta tensión desde China
lunes, 27 de septiembre de 2021

Las medidas adoptadas por el partido comunista sobre criptomonedas, más el inminente impago de Evergrande pondrán a prueba la dependencia de las economías emergentes de país asiático

  • LR

Mientras el mundo se repone poco a poco de una pandemia derivada del virus del covid-19, ahora se enfrenta a un riesgo de explosión de una burbuja inmobiliaria china con el caso de Evergrande y a la prohibición en su mercado de las transacciones con criptomonedas, lo que provocó un golpe en la cotización de estos activos con caídas que llegaron a superar 10% en la jornada del viernes.

Las dos situaciones del país asiático, que en palabras de los analistas se están oponiendo al capitalismo de libre mercado, tienen grandes repercusiones en los mercados emergentes que se evidenciarán a través de la transmisión a las monedas o el precio de las materias primas, que venían al alza beneficiando cuentas de países como Chile, Perú y Colombia.

Por el momento los ojos de las autoridades monetarias globales están puestos en que el gobierno chino logre acudir a las políticas necesarias para disminuir los impactos de una gran explosión global, especialmente con el caso de Evergrande, empresa que pesa cerca de 2% del PIB de este país. La mirada está en que la liquidez que se le está dando a la firma logre frenar la crisis inmobiliaria y la expansión a los socios comerciales de la Nación; además esperando que de nuevo el sistema financiero no termine golpeando al sector real.

Ahora, pese a que todavía hay un velo de incertidumbre ya se han afectado indicadores como la aversión al riesgo, lo que perjudica directamente a países como Colombia, y en general a los emergentes, que no se caracterizan por tener monedas fuertes que funcionen como activo refugio de los inversionistas, lo que puede seguir golpeando el ya devaluado peso colombiano que se ha depreciado 11,7% en lo corrido del año.

Esto llega en un momento donde la economía estaba buscando aprovechar las rentas de materias primas con un Brent que se acercaba a US$80 dólares. Con esta situación se aleja más la oportunidad de que haya una moneda fuerte que permita aprovecharlo. Algunos analistas pronosticaban que sin la incertidumbre el peso habría podido llegar a cerca de $3.600 por el gran catalizador que generará el dinero que traerá el Gobierno para la compra de ISA por parte de Ecopetrol y el préstamo del Banco Mundial. Sin embargo, ante la incertidumbre global la moneda se mantendría sobre $3.800.

También el país podría enfrentarse a un escenario de una menor demanda de materias primas, ya que China es uno de los mayores compradores de oro, cobre, plata o petróleo, que estaban en máximos precisamente por esa demanda expansiva que llegaba desde ese país por la reactivación de sectores como el de la construcción. Además, directamente Colombia depende de altos envíos de crudo a Pekín y las exportaciones en general a China son 10% del total del comercio al exterior en lo corrido del año.

También faltará analizar cómo la prohibición de los criptoactivos puede afectar a las naciones latinoamericanas, ya que el veto da una señal a los inversionistas de que estas monedas no servirían en realidad como se estaba esperando, lo que podría generar una venta masiva de los principales tokens y una crisis en un mercado naciente que mueve más de US$100.000 millones.

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