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EDITORIAL

El problema de los hackers hay que priorizarlo

jueves, 22 de diciembre de 2022

Uno de los pronósticos más fáciles de hacer es que se crecerán los ataques digitales a las empresas el año nuevo y para hacerles frente solo vale aprender e invertir en seguridad

Editorial

Desde el pasado noviembre empresas fundamentales para el funcionamiento de la economía, la red industrial y empresarial del país, como EPM, Afinia y Colsanitas, solo por citar tres casos públicos, han sido víctimas de grandes ataques informáticos que les han hecho perder el control de sus sistemas, lo peor de todo es que durante 2022 las denuncias por delitos informáticos se dispararon 30% frente a lo sucedido en 2021. El más reciente y preocupante es el que afecta en estos momentos a la multinacional, Keralty, más conocida por la marca Colsanitas, que maneja servicios de EPS, seguros médicos y medicina prepagada, caso empresarial en donde se han denunciado extorsiones para bajar de las redes y los buscadores datos de personas. Los hackers publicaron en las redes sociales y buscadores de información situaciones personales de pacientes, empleados y proveedores; también información de estados financieros, para presionar pagos en criptomonedas. Lo más complejo es que es una situación en pleno crecimiento en los países subdesarrollados y que la experimentan las empresas más vulnerables, esas que alojan sus datos importantes en internet, en la nube o en sistemas compartidos con otras compañías que prestan servicios de bases de datos sin la seguridad requerida para proteger la llamada data. Las autoridades de vigilancia y control no tienen la menor capacidad informática, digital y de programación para impedir que esto suceda. Los primeros que deben evolucionar, desarrollar o dar el salto tecnológico en materia de seguridad son la Policía, superintendencias, contralorías y demás entidades en donde reposa la seguridad de las personas. Si estas no tienen ninguna capacidad de reacción y control, los datos de los consumidores y de las familias estarán al libre acceso en todas las plataformas. Las superintendencias de Salud, Servicios Públicos y Financiera han sido entidades convidadas de piedra en el control de hackers en Colombia, al punto que los afectados deben acudir a las denuncias en medios de comunicación para garantizar su intimidad y control. Ahora bien, las empresas están en la obligación de que el habeas data de sus clientes y proveedores esté garantizado, para ello deben invertir en servicios de seguridad informática calificados alojados en servidores profesionales, no en empresas de papel o digitales de poca o ninguna experiencia. Uno de los grandes cisnes negros, en términos de Taleb, tiene que ver con una caída global de internet que ocasione un infarto en los sistemas de pago, el transporte y los servicios públicos en países que no se han sabido proteger del ejército creciente de piratas informáticos que siempre van un paso adelante de las autoridades y que muchos veces están al interior de las empresas, que conocen de primera mano la importancia de los datos íntimos y del comportamiento de los usuarios. No es normal que en Colombia, (ha sucedido en las últimas quincenas de pago de nóminas), colapsen los bancos y que algunas de las plataformas financieras simplemente se caigan, justo en el momento en el que los cuentahabientes deben hacer sus pagos o saldar compromisos. Debe ser prioritaria la seguridad informática de cara a los datos de los consumidores, más aún si son empresas que prestan servicios básicos y atienden necesidades sociales.

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