.
EDITORIAL El Congreso debe dinamizar su agenda
lunes, 12 de agosto de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

La agenda legislativa brilla por su poco desarrollo en un momento donde se necesitan congresistas más proactivos

La agenda legislativa brilla por su poco desarrollo en un momento donde se necesitan congresistas más proactivos
 
Los roles y funciones del Congreso de la República no deben frenarse ni ralentizarse en ningún momento del año para que el país político y económico adelante procesos sociales, pueda discutir la actualidad nacional, y sobre todo, velar por el buen funcionamiento de las entidades públicas. El poder legislativo es crucial para la salud de la democracia, su papel como tribuna de los problemas sociales es irremplazable, pero debe asumir esta tarea sin baches.
 
El Congreso no es una de las instituciones más admiradas, ni mucho menos de las más eficientes. Esta percepción es producto de varias décadas de corrupción, de escándalos, de inoperancia y de congresistas que terminaron tras las rejas o asesinados por sus vínculos con todos los males que han aquejado a Colombia desde hace seis décadas, llámese narcotraficantes, paramilitares, delincuencia común y/o guerrilleros. El Congreso hace muchos años dejó de ser un espacio trascendental para el país político y económico por la actuación individual de muchos senadores y representantes que legislaron en nombre propio o por el interés de sus patrocinadores económicos.
 
Pero seríamos injustos si desconociéramos que durante los últimos dos o tres periodos del Congreso de la República, no han sido tan malos como antes y que hoy hay verdaderos congresistas a quienes solo les asiste el interés de servir y de representar a sus electores. Por ejemplo, un puñado de servidores públicos, en las dos corporaciones, han velado por los intereses del consumidor luchando por los problemas más simples del colombiano corriente. Han abanderado temas como el precio de la gasolina, los intereses hipotecarios, las bases de datos, el primer empleo, etc. Y muchas otras iniciativas de origen parlamentario o gubernamental que han caído en buenos ponentes.
 
Hoy más que nunca se necesita de un Congreso notable que no tema meter en su agenda los grandes asuntos nacionales como la desindustrialización, la persistente revaluación, las cifras del empleo informal, los tratados de libre comercio o la minería informal que está destrozando el ambiente. Los congresistas deben dinamizar su agenda pública, articular un epicentro en donde quepan los grandes temas que tarde o temprano terminarán afectando a los colombianos. Es cierto que atravesamos  un tiempo prelectoral en donde representantes y senadores deben hacer sus correrían electorales para poder conseguir honestamente el favor de sus electores, pero no deben descuidar su labor en las comisiones donde hay represadas buenas iniciativas, o por lo menos, deben asistir para polemizar o debatir con los ministros sobre la eficiencia de las políticas públicas. 
 

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 20/09/2021 El covid ha muerto, larga vida al covid

Las cifras de muertes por el covid siguen en retroceso, mientras el mundo siente en pleno la llegada de la normalidad, pero más allá del anhelo, hay cosas que llegaron para quedarse

Editorial 18/09/2021 La sepultura del Doing Business es un precedente

Muy grave lo que pasó con la medición de la competitividad, encontrado por expertos, y que le puso final al informe Doing Business del Banco Mundial, una pérdida de credibilidad

Editorial 17/09/2021 La calidad de la educación virtual pasa al tablero

Era un secreto a voces que la calidad de la educación virtual no era la mejor cuando hay mal internet, señal celular deficiente y pésimo seguimiento de los profesores a los alumnos

MÁS EDITORIAL