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ANALISTAS “Qué mamera trabajar con viejitos”
miércoles, 30 de julio de 2014
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Entrando a ver un apartamento con mi madre de 80 años, una señora nos recibe en la puerta y antes de que sigamos toma una llamada: “... disculpa!!! es que los clientes hasta ahora llegan y están parqueado..” Luego suelta está perla: “sí… es que trabajar con viejitos es una mamera.”

“Los clientes” estábamos enfrente de ella, esperando en la puerta por más de 10 minutos. Sobre la segunda frase, no podría haberme indignado más por obvias razones. 80 años de vida estaban parados enfrente de la señora, 80 años que en algo deberían generar respeto, 80 años que además no la separan ni un segundo de sentirse agredida por esa frase.  Su comunicación, su mensaje, su fuerza y el momento, fueron devastadores.

De inmediato le dije a la vendedora que no quería ver nada y que agradecíamos su tiempo... Parecía no entender!!!!  - “El señor se puso bravo.” 

Lo absurdo es que así vivimos en Colombia, desconociendo a nuestros “viejos”, tratándolos como eso... Viejos!!! Lo viejo se tira, se da por utilizado, se cree inútil, no se toma en cuenta. El enriquecedor valor que tienen las personas mayores, es que ven el mundo con perspectiva, esa tan difícil mirada llena de matices que no nos llega con facilidad, a la mayoría de los más jóvenes.  

El caso del apartamento es tonto para muchos, pero es ahí donde está el error, creer que una frase no marca nuestra identidad, que lo que comunicamos no es el reflejo de una cultura y de una sociedad. De acuerdo con el Dane, Colombia tendrá en el 2020, más de 6.500.000 de personas que superarán los 60 años, con las complejidades que eso representa para el país: sistema pensional fuerte, programas de salud, ciudades amigables, asistencia para la gestión de trámites, entre otros. 

De acuerdo con el Dane la expectativa de vida hoy, es de 71 años para los hombres y 77 para las mujeres, para el 2050 será de 76 y 82 respectivamente. En el 2050 tendré 77… y usted?

De ahí la importancia de fortalecer nuestra educación y preparación para recibir la vejez. El estado aún debe espacios y garantías para nuestros adultos mayores, pero la sociedad debe poner de su parte y empezar con pequeños cambios, como referirnos a ellos de manera respetuosa, entender sus necesidades, sus creencias y respetar su historia.  En los primeros 4 meses del 2013 se registraron 2.161 casos de violencia contra personas mayores de 60 años, nada los justifica…

Es cierto, los adultos mayores en ocasiones son tercos, estrictos, parcos, perturbadores e irreverentes. ¿Pero acaso no se vuelven nuestras posiciones cada vez más fuertes, nuestras creencias más sólidas y nuestras opiniones más duras? ¿No somos todos así? En ciertos momentos obtusos, tozudos y rígidos; pero también alegres, divertidos, soñadores y movilizadores…  ¿Será que estamos viendo sólo la mitad de la historia? A mí me rodean “viejos” alegres, enriquecedores y altamente llamativos. 

La  vendedora sin querer me agredió en lo personal, pero a la vez me hizo reflexionar y darme cuenta que nuestra sociedad está comunicando mal, nos estamos clavando el cuchillo a nosotros mismos: los futuros “viejos” de Colombia.  Encuentro todos los días viejos de 30 años y pequeños jóvenes que se reinventan todos los días a sus 80. No soy quien para juzgarlos, pero tengo claro con cuales me da “mamera” estar y sé que hay unos que lo pasan mejor que otros.