ANALISTAS

México en marcha
jueves, 15 de agosto de 2013
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Dada la forma como van las cosas, 2013 será recordado como un gran año para México. El ritmo de cambio bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto ha sorprendido incluso a los observadores más optimistas.
 
El 12 de agosto Peña Nieto presentó al Congreso un proyecto de ley que pondría fin al monopolio energético de 75 años del estado. Bloomberg informa que el plan de Peña Nieto permitiría a las empresas privadas como Exxon Mobil Corp. y Chevron Corp. bombear crudo por primera vez desde 1938, cambiando los artículos 27 y 28 de la Constitución. 
 
Según el viceministro de Energía Enrique Ochoa, las empresas propuestas recibirían una parte del beneficio dentro de un modelo de riesgo compartido, que también les permitiría reservar un porcentaje de las reservas en virtud de Bolsa y Valores de reglas de la Comisión de Estados Unidos. El proyecto de ley también permitiría una mayor participación privada en la generación de electricidad en un intento de reducir los precios que se estiman en alrededor de 25% más altos que en los Estados Unidos.
 
Esta es una gran noticia. México tiene enormes reservas de petróleo y gas, pero necesita inversión privada y expertos extranjeros para encontrarlas y sacarlas de la tierra. El petróleo ha sido un tema político delicado en México, donde la empresa de propiedad estatal, Petróleos Mexicanos (Pemex) y el aceite que se encuentra debajo del suelo mexicano, son vistos como parte del patrimonio nacional. El 18 de marzo, el día en que en 1938 el presidente Lázaro Cárdenas nacionalizó los campos confiscados a las empresas estadounidenses y británicos, se celebra como una cuestión de orgullo nacional.
 
El hecho de que la ley tiene una buena oportunidad de pasar destaca las ambiciones modernas de la mayoría de los mexicanos. Habrá fuertes protestas de los grupos de izquierda y algunos sindicatos, pero la propuesta cuenta con el apoyo del Partido Revolucionario Institucional de ambos Peña Nieto (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN). Los dos partidos y sus aliados controlan más de dos tercios del Congreso.
 
Este movimiento para modernizar y abrir gradualmente Pemex y la industria eléctrica es la legislación más reciente destinada a atacar los monopolios del país, que están sofocando el crecimiento económico.
 
Peña Nieto ya ha alcanzado el éxito legislativo con el Pacto por México, un acuerdo firmado entre el PRI, PAN y PRD, el 2 de Diciembre, el día después de que asumió el cargo. De acuerdo con Bloomberg, el acuerdo ha ayudado a aprobar una ley de educación para que los profesores sean más responsables por su rendimiento y una ley para impulsar el aumento de la competencia en la industria de las telecomunicaciones, en donde participa directamente el gigante de telecomunicaciones América Móvil de Carlos Slim. El pacto también incluye planes para hacer que la industria de la televisión sea más competitiva y mejorar la recaudación fiscal y la transparencia en el gasto público.
 
El éxito de la reforma y el empuje entre partidos muestra el marcado contraste con la política en Estados Unidos. También contrasta con lo que sucede en otros grandes países latinoamericanos como Venezuela, Argentina e incluso Brasil. Mientras que el gobierno de los EE.UU. y gran parte de América Latina se ha estancado, México está en marcha.