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ANALISTAS Los galimatías de Minhacienda
viernes, 4 de julio de 2014
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El ministro de Hacienda, señor Mauricio Cárdenas Santamaría, ostenta numerosos títulos académicos y experiencias profesionales domésticas e internacionales. Pero tanto el galimatías de su  Reforma Tributaria, como sus Presupuestos Generales de la Nación –PGN- como sus informes a los medios de comunicación, parecen ser elaborados para que nadie los comprenda.  Compadezco a los pobres congresistas que deben analizarlos.

Se lamenta que entre tan numerosos estudios no haya recibido él un curso de Excel que le permita presentar el PGN  a los medios de comunicación y subirlo a Internet, por medio de un cuadro general con parciales y luego cuadros adicionales para ampliar los renglones importantes del cuadro principal. Los colombianos le agradeceríamos más claridad en este crucial tema. 

El trámite del PGN en el Congreso se reconoce como uno de los actos más trascendentales en la vida de una nación.  Cuando los gastos de los países superan sus ingresos emergen los endeudamientos, los ‘default’ y rematan con las crisis sociales como acontece hoy en Venezuela y Argentina.

La economía de Colombia no pinta color de rosa.    En página del Banco Mundial,  www.worldbank.org,  ya figura Colombia con un déficit fiscal del 2,3% del PIB en 2013 y prevén que será persistente durante 2014. De acuerdo con esto, arrastramos hoy un faltante cercano a los 16 billones de pesos de los de doce ceros.

La urgencia en la venta de Isagen y a continuación de ISA y de parte de Ecopetrol, más los 11 billones de pesos que les cargaron o les pretenden cargar a las vigencias futuras del PGN para las casas gratis, nos confirman los rumores sobre la existencia de un déficit  total cercano a los 30 billones de pesos para 2014.  Este déficit emerge sin presupuestar la educación gratis, la reparación de los seis millones de víctimas de las Farc a cargo de los colombianos, subsidios por doquiera…

Para confirmar aún más dicho faltante, mencionó la inefable Asociación Nacional de Instituciones Financieras –Anif- afín al Gobierno, la necesidad de una nueva reforma tributaria en 2015 con el propósito de recaudar 7,5 billones de pesos adicionales. Porque la última reforma tributaria de la Dian y  Minhacienda, el famoso galimatías, resultó ser insuficiente.

La solución providencial de Anif radicó en la necesidad ineludible de gravar a los asalariados y a los jubilados con ingresos mensuales superiores a los tres millones de pesos. Pero no mencionó Anif la posibilidad de gravar los dividendos o las rentas de capital, ni nada que pudiera afectar los grandes capitales que ellos representan.  

Temo que para el gobierno del presidente Santos y su partícipe en la compra de adhesiones, el ministro Cárdenas Santamaría, se les están convirtiendo en ‘opcionales’ todas las leyes que regulan, que impiden que los gobiernos se gasten más de cuanto autorizan los presupuestos aprobados, so pretexto de preparar el país para la incierta paz del postconflicto