martes, 22 de marzo de 2016
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Con el propósito de lograr un uso más eficiente del agua, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) propone reducir el consumo básico de forma tan drástica que a la mayoría de los usuarios del servicio les sería difícil adecuarse a esos menores niveles, ante lo cual se verían abocados a asumir un elevado incremento de las tarifas de acueducto y alcantarillado.

Por medio de la Res. CRA-729 de 2015, el Regulador pretende reducir el consumo básico de agua, para lo cual puso a consideración de la opinión pública un proyecto para que ésta presente las observaciones o propuestas pertinentes, y así, una vez se surta este proceso, a partir del próximo mes de abril entre en vigencia esta norma.

Desde hace más de 25 años el consumo básico de agua se encontraba en 20 m3/usuario/mes, ahora se proyecta reducirlo en función de la altura sobre el nivel del mar, a 11 m3/suscriptor/mes para ciudades y municipios con altitud mayor a 2.000 metros, a 13 m3 para las que están entre 1.000 y 2.000  y a 15 m3 para las que se ubican por debajo de 1.000. De igual forma, el consumo complementario que se encuentra entre 20 y 40 m3 se fija entre el nuevo básico y el doble y el consumo suntuario que está para más de 40 m3 se establece a partir del nivel superior al complementario, todo para las tres cotas de altitud.

No cabe duda que la reducción de los niveles de consumo de agua puede contribuir a su ahorro, teniendo en cuenta que entre mayor consumo la tarifa es mucho más alta, sin embargo, también se debe tener en cuenta que gran parte de los usuarios del servicio prácticamente han llegado al límite del consumo básico, en especial los de menores ingresos cuyas familias son más numerosas, por lo tanto, les sería difícil lograr tan drástica reducción, ante lo cual tendrían que asumir un elevado incremento de tarifas.

Si se tiene en cuenta que las familias de estrato 1 reciben un subsidio de entre 50% y 70% sobre el consumo básico, las de clima frío perderían dicho beneficio por consumos entre 11 y 20 m3, lo que representaría un incremento en la tarifa entre 100% y 233% para ese rango, las de clima templado y cálido también se verían afectadas y de forma similar los estratos 2 y 3, quienes también son subsidiados. Esos tres estratos en su conjunto representan la mayor parte de la población.

Según la exposición de motivos de la Res. 729, los nuevos rangos se fijaron con base en la tendencia decreciente del consumo de agua en 18 ciudades del país, pero se debe tener en cuenta que dicha reducción fue más pronunciada a finales del siglo pasado por el elevado incremento que tuvieron las tarifas a causa de la implementación del nuevo régimen de servicios públicos. En los últimos años, el consumo se ha reducido levemente debido a la mayor conciencia ambiental que se tiene. En tal sentido, el Regulador no está considerando que hace 20 años la curva de la demanda de agua se encontraba en un tramo de alta elasticidad, hoy en día, es poco inelástica, ante lo cual sería difícil disminuir el consumo.

En tal sentido, en aras de contribuir con el cuidado del vital líquido, la CRA debe reconsiderar esta reducción, de tal manera que se haga de manera más moderada, que podría ser 15 m3 para clima frío, 16 para templado y 17 para cálido. Un incremento de las tarifas de acueducto y alcantarillado atizaría la elevada inflación que ha venido sufriendo el país durante más de año y medio, situación que atenuaría a un más el débil crecimiento que presenta la economía.