domingo, 9 de diciembre de 2012
La República Más
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En las postrimerías de 2012 y la proximidad del 2013, empezamos a hacer la cuentas de las cosas que logramos y más allá, los temas pendientes.

 
Este diciembre llegó sin tanta alegría porque todavía hay que esperar hasta el próximo noviembre de 2013 para saber si se suscribirá un convenio de paz creíble, duradero y estable con las Farc , también por el descalabro de Interbolsa que tiene en vilo a Fabricato, una de las empresas más queridas y tradicionales de la industria textil colombiana, que se suma al desvelo por la situación del gobierno de Venezuela.
 
En el campo local e internacional se destacan las discusiones sobre la manera como se deben manejar los impuestos. Para nosotros está cruda, pero viva y muy alerta la opinión sobre una nueva reforma tributaria, en tanto que el mundo ha estado pendiente del debate en Washington por el déficit fiscal que amenaza a Estados Unidos.
 
Si republicanos y demócratas dejan entre el tintero la definición sobre el incremento de impuestos para los más ricos, apoyado por el multimillonario Warren Buffett que pidió adoptar “impuesto mínimo”, seguirán las preocupaciones en el mercado de valores y las bolsas del mundo continuarán afectadas por el temor.
 
En Colombia, a la textilera Fabricato la hace tambalear la maniobra de Interbolsa en la Bolsa de Valores, que inicialmente parecía buena decisión porque se valorizó su acción en más de 214%, pero ahora su movimiento estará suspendido hasta enero, por los riesgos para el mercado. Aunque ya se debaten movimientos raros que merecen explicación. 
 
Hay demasiada agua turbia bajo ese puente y nos toca rezar en las novenas de navidad, para que a Fabricato no la salpiquen las malas decisiones de la familia Jaramillo, que jugó con su acción y los dineros de miles de inversionistas.
 
Como incumplida, y que debe alertar a nuestros empresarios, quedará para la posteridad la promesa de haberse curado del cáncer que hizo en plena campaña reelectoral el presidente venezolano Hugo Chávez.
 
Sabemos que la salud de las relaciones diplomáticas, económicas y políticas con Venezuela afectan directamente la caja de nuestros exportadores. Venezuela es un mercado natural, pero si en el vecino país las cosas no están claras, podríamos volver a los malos tiempos en que no le pagaban a las compañías proveedoras colombianas y de rebote se afecta la economía domestica.
 
Ahora Chávez, desde Cuba, anuncia sorpresivamente que le fueron detectadas nuevas células malignas y que es “absolutamente imprescindible” que sea sometido a una nueva intervención quirúrgica. Escogió, además, como sucesor, a Nicolás Maduro. Un giro dramático porque, a partir de su propio discurso, es incierto que el “nuevo mejor amigo” del presidente Juan Manuel Santos se pueda posesionar para su nuevo mandato el próximo 10 de enero del 2013.
 
Como estamos en Navidad, expresamos a Chávez votos por su recuperación, porque independiente de todo, a nadie se le desea una enfermedad.  Y deseamos a Venezuela lo mejor en los complejos días que vienen.
 
Más inmediato y delicado quizás, porque ataca a los niños, es el combate al uso de la pólvora. Se queda pendiente porque no hemos erradicado el uso de estos riesgosos juegos que ya van arrojando un número cercano a los 50 quemados, especialmente en Antioquia, Bogotá, Eje Cafetero y el Valle.  Sólo en Medellín van 25 menores quemados, y nada que acabamos con ese lío.
 
Sería larga la lista. Por ahora esperemos que este diciembre sea tranquilo y positivo, para que el 2013 arranque con buenas noticias y augurios para todos.