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ANALISTAS ¿Está Colombia nadando empelota?
miércoles, 21 de enero de 2015
La República Más
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La respuesta es no. Pero no tenemos el chingue tan bien amarrado como creemos. La mayoría de los analistas pronostican un crecimiento de la economía nacional para 2015 de 3,8% a 4,0%. La nueva meta del gobierno, quien siempre debe pecar de optimista, es de 4,2%.

Es muy posible que las metas de crecimiento esperadas se consoliden este año. La simple inercia del consumo y de la inversión que venía desde el año pasado le debería dar suficiente gasolina a la economía para cumplirlas.

Si bien la caída del petróleo y la apreciación del dólar generan un fuerte shock a la economía lo cierto es que el mercado ha recibido el varillazo bastante bien. Hasta con delirante optimismo diría uno si tenemos en cuenta que 1) los colombianos somos un 30% más pobres en dólares, 2) que la enfermedad holandesa que sufrimos debilitó las defensas industriales y agrícolas del país y 3) que el gobierno tiene una seria adicción a los ingresos minero-energéticos. 

Sobre este último punto las cifras de Fedesarrollo son las siguientes: actualmente el valor agregado por el sector minero-energético representa el 8% del PIB, las ventas externas del sector superan el 72% de las ventas totales del país, el sector es el 54% de la inversión extranjera directa total y para rematar el sector genera ingresos fiscales por más del 5% del PIB.

Y las cifras de Bloomberg sobre los precios de los principales commodities minero-energéticos exportados por Colombia son las siguientes: el 20 de enero de 2015 el precio del barril WTI cerró a US$48,16, habiendo cerrado a US$107,95 el 20 de junio de 2014 y el carbón térmico cerró a US$45,17 habiendo cerrado a US$85,54 hace un año.

No hay que ser un genio financiero para darse cuenta que estamos en serios problemas.

Sin embargo, que no panda el cúnico, como decía el Chapulín. Para 2016 y los años siguientes la pregunta es ¿cuánto del slack económico y fiscal generado por la desaceleración del sector minero-energético se podrá compensar con ingresos provenientes de otros sectores productivos? 

Con la devaluación, la fiebre de cuarenta grados causada por la enfermedad holandesa debería empezar a ceder. Hay sectores exportadores que han sido forzados hacia la competitividad como el cafetero, el bananero y el floricultor que deberían…bueno, florecer.  Lo mismo debería ocurrir con el textilero y con otros sectores industriales que gracias a Mme. Yellen y la devaluación del peso acaban de recibir un regalito equivalente a un arancel del 30%. Si no son capaces de producir plata en estas condiciones y con full TLC’s con las principales economías del mundo apague y vámonos. 

Por otra parte la inversión en infraestructura, que es en su mayoría con plata del Míster, debería seguir siendo una locomotora, aunque el concepto suene tan 2010, y el gasto público en vivienda y educación será de lo último que se recortará cuando venga el inevitable apretón fiscal. 

En fin, vienen tiempos interesantes. Colombia no es Venezuela, ni Ecuador, ni Argentina. Ha manejado su economía de manera responsable y la base productiva continúa siendo relativamente diversificada. Faltará ver si es capaz de cambiar rápidamente de piel. No veo por qué no.