miércoles, 16 de octubre de 2013
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Ya sabemos el problema de fondo: el alto nivel de la deuda pública del gobierno federal. La división está en cómo atacar el elefante blanco de 500 libras.

Con esto en el radar, nos es más fácil entender el drama en Washington, el tema del techo de la deuda, el famosos “día X” y las consecuencias de llegar a un “default”.

¿Qué es el límite de la deuda? 

Desde los principios del país, el Congreso ejerce su poder constitucional de controlar el gasto e imponer impuestos. 

El límite de la deuda importa cuando el gobierno termina en déficit. Digamos que si el gobierno recolecta US$100 en ingresos, pero gasta US$105, hay que pedir US$5 prestados para financiar el déficit. Lo que se traduce que la deuda pública crece US$5.  

Pero, aquí hay un conflicto. Por un lado, el Congreso aprueba los gastos y las leyes de impuestos que hace el gobierno viva en déficit y a la vez controlan el nivel de la deuda para financiar ese excedente. Es como darle al gastador compulsivo el poder de determinar cuánto debe ser el límite de la tarjeta de crédito. Aunque aparenta ser contradictorio, los creadores de la constitución entendieron que peor es darle al poder ejecutivo ambos poderes. Aprobar el gasto debe ser democráticamente a través de la legislatura. La ejecución de los gastos en el poder ejecutivo.  

La esencia del mecanismo del límite de la deuda es hacer recordar las consecuencias que tiene la elección de gastar y endeudarse demasiado.

¿Qué es el «día x” de que tanto se habla? 

Es el día cuando el Tesoro de EE.UU.  no tendría suficiente dinero para pagar todas sus facturas a tiempo.  O sea, que si hay que pagar US$100 en un día específico, el Tesoro no tendrá los US$100 dólares para pagar a tiempo. Lo que obligaría a priorizar. El miedo es que los tenedores de deuda no se les pague -default-. Existen murallas de prevención. El problema es que se están destruyendo. 

La primera era el techo de la deuda. Se llegó al límite en mayo del 2013 y el Congreso no ha aprobado aumentarlo todavía. Como el Tesoro no puede pedir prestado hasta tener la aprobación del Congreso, se está operando bajo medidas extraordinarias -segunda muralla- que son medidas contables dónde sacan dinero por aquí, ponen dinero por allá de forma temporal. 

Según el Secretario del Tesoro esta muralla ya desapareció. Entonces, ¿qué queda? La tercera muralla: usar el efectivo que se tiene, más los ingresos diarios que recibe el gobierno federal. El problema es que éste dinero tiene un límite para cubrir el total de las obligaciones a tiempo -que incluye el pago de los bonos-. ¿Cuál sería ese día X? El Tesoro anunció que sería el 17 de octubre. Otros lo ponen entre octubre 18 y noviembre 5. 

Es la primera vez en la historia de EE.UU. que se hable del día X.

¿Por qué hay tanto miedo de un default?  

Cualquiera que recuerde el colapso de Lehman hace un poco más de cinco sabe lo que es un desastre financiero global. Y eso no es nada en comparación a lo que puede pasar con un incumplimiento de pagos del gobierno de la mayor economía del mundo. Los cerca de US$12 billones en deuda pendiente son 23 veces la deuda que tenía Lehman.

Esos casi $12 billones de dólares de deuda -la economía francesa, alemana, la rusa y la brasileña juntas- están en manos de empresas, bancos, fondos de inversión, individuos y gobiernos en todas partes en del mundo. Un “default” sería una bomba nuclear financiera.  

EE.UU.: no ha incumplido en sus obligaciones financieras desde 1790. Los conocedores del tema dicen que no espera que suceda. También están de acuerdo que esta vez la probabilidad es más alta que nunca. 

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