MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Balones
El lanzamiento del nuevo balón del torneo para las fases definitivas pone nuevamente en el centro a una industria que mueve miles de millones de dólares
El balón también tiene su momento de gloria en el Mundial. Mientras las selecciones disputan la fase definitiva de la Copa Mundial de la Fifa 2026, Adidas presentó el ‘Trionda Final’, un balón exclusivo que será utilizado únicamente en las semifinales, el partido por el tercer puesto y la gran final, convirtiéndose en la primera vez que un Mundial estrena un diseño específico para sus encuentros decisivos y no solo un cambio de color del modelo oficial.
Más allá del espectáculo deportivo, el balón representa un negocio que continúa creciendo. Según un estudio de Business Research Insights, el mercado mundial de balones de fútbol alcanzará un valor cercano a US$3.320 millones en 2026 y se espera que llegue a US$7.410 millones en 2035, impulsado por la expansión del fútbol recreativo, las ligas juveniles, el comercio electrónico y los grandes eventos internacionales.

En Colombia, aunque no existe una medición oficial sobre el tamaño del mercado interno, las cifras de comercio exterior muestran que el interés por este producto también viene creciendo. Datos de la Dian indican que las importaciones de balones de fútbol alcanzaron US$9,17 millones durante 2025, frente a los US$7 millones registrados un año antes, lo que representa un crecimiento de 31% y el mayor valor de la última década de este producto.
El aumento en las compras también se reflejó en el volumen. Durante 2025 ingresaron al país 1,55 millones de kilogramos de balones de fútbol, frente a 1,24 millones de kilogramos registrados un año antes, el nivel más alto de la última década. Este comportamiento coincide con un mayor interés por la práctica recreativa del fútbol y con el impulso que generan eventos de talla mundial, como la Copa Mundial.
Asimismo, este tipo de torneos suelen convertirse en uno de los principales motores del consumo de artículos deportivos. Además de presentar un balón exclusivo para la fase final, Adidas incorporó en el Trionda Final referencias gráficas a las ciudades que albergarán los últimos partidos del torneo; Dallas, Atlanta, Miami y Nueva York-Nueva Jersey y mantuvo la tecnología Connected Ball, capaz de recopilar información en tiempo real durante los partidos para apoyar las decisiones arbitrales y el análisis del juego.
Ese interés también se traslada al comercio minorista. Decathlon Colombia asegura que antes y durante los grandes torneos internacionales aumenta la demanda de camisetas, balones, guayos y accesorios de entrenamiento, al tiempo que crecen las compras de porterías y balones para uso recreativo en hogares y parques.
La compañía también identifica un mayor crecimiento en el segmento infantil, impulsado por familias que buscan promover la práctica deportiva fuera de escenarios competitivos, mientras que la camiseta de fútbol se consolida como una prenda de uso cotidiano gracias al auge del estilo athleisure.
Por otro lado, el mercado de los balones también responden a otras dinámicas. El informe de Business Research Insights señala que 46% del mercado mundial corresponde al fútbol recreativo, mientras que Europa concentra cerca de 36% de las ventas globales y las cinco principales marcas reúnen alrededor de 58% del mercado. Además, la industria avanza hacia balones fabricados con materiales reciclados y tecnologías inteligentes, que permiten recopilar datos durante los partidos y entrenamientos.
Con un Mundial que mantiene la atención de millones de aficionados y un mercado que sigue innovando, el balón dejó de ser únicamente un implemento deportivo para convertirse en un producto que mueve miles de millones de dólares en eventos a nivel global y cuyo impacto también comienza a sentirse en Colombia.
Esta tendencia transforma camisetas de fútbol en una prenda de uso cotidiano al combinarlas con piezas de estilo urbano, una moda que cobra fuerza por estos días
Las llamadas dopamine sites, nacidas en Corea del Sur, simulan compras en línea para brindar la satisfacción de comprar sin gastar dinero