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Un microchip de 1958 será subastado por unos US$2 millones. Se trata de la prueba de que el interés por los objetos de recuerdo tecnológico aumenta. El pequeño dispositivo de metal montado en vidrio fue diseñado por el ganador del Premio Nobel Jack Kilby.
“Se puede pensar en él como el certificado de nacimiento de la computación”, dijo James Hyslop, un especialista en ciencias en Christie’s.
“El microchip es uno de los peldaños más importantes para la creación de las computadoras modernas”.
La venta refleja una creciente demanda en el mercado de artículos de colección, sobre todo de tecnología antigua. Una computadora original Apple-1 de 1976 se vendió en julio pasado por casi US$388.000 en una subasta en línea de Christie’s. Otra Apple-1 se vendió en mayo por un récord de US$671,400 por una casa de subastas alemana.
“Esas cosas estaban disponibles en eBay por alrededor de US$30.000 hace solo cinco años y ahora están costando entre 15 y 20 veces eso”, dijo Dag Spicer, curador sénior en el Computer History Museum en Mountain View, California.
“Sólo se necesita uno o dos compradores adinerados, que establecen un nuevo piso para el precio, y eso es lo que ha pasado”.
Compradores potenciales
Christie’s está subastando el microchip, otro prototipo y un documento escrito por Tom Yeargan, miembro del equipo de Kilby. El ex entrenador del Manchester United, Alex Ferguson, vendió US$29,5 millones de su colección de vinos en Christie’s en Hong Kong en mayo.
Las casas de subastas en Nueva York vendieron un récord de US$2.200 millones de arte moderno, impresionista, de posguerra y contemporáneo.
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