La PS5 contará con varios accesorios que mantendrán la nueva estética y el más importante es el mando de control DualSense

Expansión - Madrid

Sony lanzará la PlayStation5 a finales de año. Analizamos cómo es esta nueva entrega y las experiencias 'hiperrealistas' que producen su tecnología y elementos periféricos.

O se odia o se ama. No parece haber término medio con el diseño de la nueva PS5, la nueva consola de videojuegos que Sony lanzará a finales de este año. Casi una escultura para poner junto al televisor, la máquina ha polarizado a los usuarios en redes sociales, sobre todo por el fuente contraste que tendrá con su rival, la Xbox Series X de Microsoft, de líneas muchísimo más simples.

Sony en realidad no venderá una única PS5. Habrá dos modelos. Uno estará equipado con una unidad de disco óptico que además de juegos permitirá ver, por supuesto, películas en Blu-Ray con calidad 4K y HDR. El otro carecerá de unidad de disco y se apoyará en las descargas digitales.

El diseño de ambos es muy parecido, con un cuerpo curvo en blanco y negro que muchos han comparado con todo tipo de cosas, desde un edificio de Santiago Calatrava hasta los uniformes de las tropas imperiales de la franquicia de Star Wars. La empresa japonesa, de momento, no ha avanzado el precio de la máquina, aunque se espera que ronde los US$500.

La PS5 contará además con varios accesorios que mantendrán la nueva estética. El más importante es el mando de control DualSense, que la compañía ya había avanzado en el mes de abril, y que contará con controles más sensibles, y mejor sistema de respuesta háptica (la vibración graduada que es capaz de hacer para ofrecer cierto nivel de retroalimentación en el control de los juegos). Sony lanzará también unos auriculares capaces de crear sonido de efecto tridimensional y asilar la voz del jugador durante las partidas, una cámara web para la retransmisión de las partidas, un mando a distancia y una base de carga para los mandos (que podrán cargarse también mediante una conexión USB-C).

Las apariencias importan pero también el interior. La Playstation 5 será una avanzadísima máquina con 10,28 teraflops de potencia (esto quiere decir que es capaz de realizar 10,28 billones de operaciones por segundo) y discos SSD para almacenar las partidas junto a mejores sistemas de indexación de memoria, lo que se traducirá en tiempos de carga casi instantáneos para los juegos.

Como es habitual, estas prestaciones estarán muy a la par con las de su rival, la futura Xbox Series X de Microsoft. Ambas prometen dar un paso más en el fotorrealismo de los juegos gracias a nuevas técnicas visuales y toda esta potencia. Los resultados los podremos empezar a ver este mismo año.