MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Los clientes del club Boom Boom Room, en el piso 18 del Hotel Standard en Nueva York se llevan una gran sorpresa cuando van al baño, pues encuentran una espectacular vista de la ciudad, pero a un gran costo.
Los visitantes pueden ser observados por las personas que pasan por la calle mientras hacen sus necesidades gracias a los grandes ventales que cubren los cubículos del baño.
De acuerdo con el Daily News, el lugar no tiene ninguna advertencia sobre el espectáculo que se dará y los usuarios incautos se dan cuenta que son observados cuando ya están semidesnudos.
David Langdon, uno de los clientes, le dijo al diario estadounidense que "la visión externa es emocionante, pero la vista interior es aterradora (…) vi gente saludándome mientras yo estaba sentado en el trono real”.
Otra de las clientes señaló que pensó que las ventanas eran reflectivas, pero se dio cuenta de la realidad cuando bajó al primer piso.
Varios curiosos observan diariamente el espectáculo, pues muchos de los visitantes no tienen ningún reparo en mostrar sus partes íntimas.
El Hotel Standard es objeto de varios señalamientos. Hace porco hubo revuelo por una campaña denominada "Instrucciones sobre cómo ser políticamente incorrecto”, en la que la imagen principal es una mujer orinando sobre una alfombra.
Al parecer, lo que busca la campaña publicitaria es incitar a los clientes a que excedan sus límites en cuanto a lo que se debe hacer en un hotel.
El establecimiento ubicado en Nueva York High Line también se ha caracterizado por promover que las parejas que llegan a sus habitaciones tengan relaciones en las ventanas, aunque ellos sí pueden elegir qué tanto mostrar al público.
El récord lo ostentaba el fallecido Kelvin Kiptum, quien estableció un tiempo de 2:00:35 en el Maratón de Chicago en octubre de 2023
Su caída se aceleró cuando atendió personalmente a Nicolás Maduro mientras venezuela atravesaba una crisis alimentaria
El ranking lo encabeza SoFi Stadium, ubicado en Los Ángeles, con un valor cercano a US$5.500 millones, es considerado uno de los más modernos