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Los puros son un gusto que pocos se dan, sin embargo, si quiere iniciar con la práctica de degustarlos, puede hacerlo a través de envíos a domicilios

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Antes de iniciar en el mundo de los puros y comprar algunas referencias para degustar es importante aclarar que no es lo mismo un puro que un habano. “Cuando hablamos de habanos se trata de una denominación de origen y cuando se habla de puros pueden venir de cualquier parte del mundo. El habano es un puro que tiene denominación de origen protegido, mientras que el puro es un tabaco que puede ser fabricado en Cuba, pero sin la denominación de origen que requiere”, explicó Javier Velasco Triana, master habano y sommelier de vinos.

Ahora bien, si se quiere iniciar sin ningún tipo de experiencia previa, los expertos recomiendan hacerlo con puros suaves que puedan brindar una mejor primera experiencia. David Monroy, representante de Habanos La Tabaquería, explicó que “la fortaleza del puro depende de la cantidad de nicotina dada en el proceso de cultivo y manufactura del habano; lo ideal es que si se va a empezar, que sea con uno de fortaleza suave para no tener un choque de nicotina muy fuerte que pueda dejar una mala experiencia”.

En cuanto a las referencias recomendadas Monroy resaltó los Hoyo de Monterrey, una marca reconocida por tener excelentes referencias de puros que incluso pueden llegar a los $300.000 la unidad; los Romeo y Julieta y los Rafael González. Por su parte Velasco recomendó los Hoyo de Monterrey en tamaño palma y los Fonseca, especialmente la delicia del Fonseca. Todas estas referencias se pueden pedir a domicilio en Habanos la Tabaquería.

Para empezar, se debe contar con un buen cortador, este es clave para que al fumar el puro se queme parejo y la experiencia sea realmente buena, de no ser así, podría percibirse algunos variaciones en el sabor. Monroy además resaltó la importancia de tener un encendedor a base de cedro o a gas butano que limitan agregar sabores u otros componentes al puro mientras se quema.

En cuanto al proceso de degustación, Velasco resaltó que se debe tener muy presente que para disfrutar el puro no debe haber afán. “La principal característica del tabaco es que tiene una molécula que se llama nicotina, esta es un alcaloide que puede acelerar los procesos metabólicos, es por eso que no se debe tragar el humo; este se debe tener en la boca y disfrutar. La hoja de tabaco también tiene otros componentes como los taninos, presentes en los vinos, que secan la boca, por lo que antes de fumar se debe limpiar, lo más neutro es el agua, pero se puede hacer con café, ron, whisky o chocolate a 70%”.

Para maridar el habano, la manera más tradicional es con rones, pues estos abren las papilas gustativas y permiten tener una mejor experiencia, sin embargo, se puede hacer igual con whisky. Hablando de comida, “lo recomendable es un cacao a 70%, también se puede acompañar de nueces, pistachos, ojalá no maní salado; en la medida de lo posible que no tengan ni dulce ni sal para que ayuden a limpiar el paladar entre cada llevada del puro a la boca”, especificó Monroy.

Respecto a la cantidad de consumo, se recomienda hacerlo con mesura, lo ideal es que sea máximo dos al día para tener la posibilidad de limpiar bien la boca entre uno y otro. Esto también depende del tipo de habano o puro que se consuma. Tenga en cuenta que la duración de fumada mínima de un habano es de media hora, algunos podrían durar hasta dos horas o más.