En medio de la emergencia por el covid-19 se han impulsado las ventas de bufandas y cuellos. Expertos explican qué tanto protegen

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Desde principios de 2020 se vienen presentando una serie de heladas en la sabana de Bogotá que han impulsado de manera significativa las ventas de productos para protegerse del frío como bufandas y cuellos. Sin embargo, después de las medidas que optó el Gobierno Nacional para evitar la propagación del Covid-19, que ya lleva 65 contagiados en el país, se ha visto un pico en la venta de estos productos.

“En Bogotá desde principio de año vemos un incremento en las ventas de productos como bufandas, cuellos o artículos de protección, que corresponde a las heladas o bajas temperaturas que caracterizan esta temporada. Ahora bien, con la emergencia sanitaria que estamos viviendo por el coronavirus, las personas que deben salir de sus hogares buscan protegerse para evitar el contagio de esta u otra infección respiratoria, así que también evidenciamos un pico en las ventas”, aseguró Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá, quien agregó que este pico ira cambiando dependiendo de la evolución del virus.

Actualmente en el mercado nacional los tapabocas no están disponibles, la demanda de estos obligó a que el Invima y el Ministerio de Salud los declararan ‘dispositivo médico vital no disponible en Colombia de manera temporal’, la medida como una herramienta para habilitar la importación y producción de estos sin registro sanitario.

LOS CONTRASTES

  • Luis Jorge Hernández Médico de la U. de los Andes

    “Un buen tapabocas debe ser manufacturado bajo las normas básicas de calidad; este puede ser de tela o papel, pero es clave que se adhiera a la cara de manera correcta”.

  • Juan Esteban Orrego CalleDirector de Fenalco Bogotá Cundinamarca

    “Con la emergencia sanitaria por Covid-19 evidenciamos un pico en ventas que posiblemente se mantendrá de acuerdo a la evolución de la enfermedad en Colombia”.

Ante la escasez, la ventas de bufandas y cuellos se ha disparado aún más; sin embargo, estos no puedan ayudar a prevenir el contagio dado que no tienen ningún tipo de filtro que brinde protección real.

“Estos artículos dan sensación de seguridad, pero no tienen ninguna utilidad. Estamos viendo que se están usando varios filtros en los tapabocas, pero esto da es una sensación falsa de seguridad porque no todos los filtros están pensados para lo mismo, por lo que no son realmente seguros”, aseguró Luis Jorge Hernández, profesor de la Universidad de Los Andes, quien también se refirió a personas que están haciendo tapabocas de tela.

Sobre el tema de las empresas más grandes del mercado en este tipo de artículos tiene un producto que cuenta con filtro de carbón activo de los que vendieron en tres días el stock de tres años; sin embargo, aseguraron que si bien el producto ayuda a limpiar algunas impurezas en el aire, no tiene registro Invima para otros usos.

Estos artículos tienen diseños especiales que los hacen más a la moda, pero con el filtro de carbón solo logran proteger de materiales industriales, como contaminación. El médico Hernández enfatizó en que no están pensados para proteger de amenazas como la del Covid-19.

Tapabocas de lujo y de diseño

Para aquellos que han buscado protegerse sin perder el lujo algunas marcas han diseñado ediciones especiales de alta gama para sus clientes. Es el caso de Fendi, que desarrolló un tapabocas negro con el tradicional patrón de la marca ‘F’ que cuesta cerca de los US$223; Louis Vuitton ante la emergencia dejó de hacer perfumes y ahora hace antibacteriales y sacó un tapabocas que cuesta US$111. También la marca italiana Off - White lanzó uno cuyo precio es de US$78, el más económico en los de lujo.