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La marca norteamericana fabrica accesorios de lujo para los smartphones.
El celular más caro de Apple necesita una carcasa a la altura. La empresa norteamericana Brikk da la oportunidad de decorar el iPhone con oro, platino e incluso rubíes o jade gracias a la colección Lux iPhone, donde el límite lo pone el bolsillo del cliente.
En breve el mercado se va a inundar de cientos de gadgets para aliñar y embellecer los nuevos iPhone X. Ocurre siempre que aparece un nuevo ‘smart’ de la marca de la manzana. En todos los materiales que se puedan imaginar, colores, usos, etc. Pero, a día de hoy, el que bate los récords de lo exclusivo en estos menesteres es Brikk.
Ubicada en Los Ángeles, y con oficinas en Alemania, China y Hong Kong, Brikk está especializada en tecnología de punta aplicada a los accesorios, el estilo de vida y la moda, filosofía de su fundador Cyrus Blacksmith, experto en sistemas computacionales, quien se ha rodeado de un equipo de diseñadores, ingenieros, físicos y especialistas en marketing y distribución.
Blacksmith ha aprovechado el lanzamiento del nuevo iPhone X para fabricar ejemplares de puro lujo que incluso cuestan mucho más que solo el dispositivo móvil.
La colección Lux iPhone X está formada por 20 modelos que, con las entrañas de última generación de Apple, hacen de los metales preciosos su santo y seña y que lo convierten en un símbolo de opulencia y exclusividad.
La diferencia entre las diversas creaciones de Brikk depende de la cantidad de oro (y de sus quilates), platino y piedras preciosas que el cliente desee incluir en el protector de su celular.
Este hub funciona como un registro vivo del "build-up", como los demos, pero que en un algunas ocasiones permanecen en el estudio
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