Desde el momento en el que adquirimos un celular y lo asociamos con una cuenta de correo y un número telefónico empezamos a compartir datos personales.

Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

Todo comenzó cuando Laura hablaba con su novio sobre la idea de comprarse un apartamento en el norte de Bogotá. Poco después, cuando se metió a chatear en redes sociales se cruzó con un anuncio de una inmobiliaria que ofrecía uno de esos lugares con los que hace apenas unos minutos había imaginado, ¿casualidad o la estaban espiando?

A lo mejor le ha sucedido una situación similar alguna vez. Busca información sobre alguna marca, consulta un hotel para sus próximas vacaciones o indaga sobre qué tan bueno es un restaurante que le han recomendado e inmediatamente después le ‘bombardean’ de anuncios. La tecnología ha cambiado tanto nuestras vidas que hemos dejado de ser conscientes de cuánta información puede llegar a guardar un simple celular.

“Utilizamos aplicaciones móviles para un sinfín de actividades. Realizar compras en línea, contactar a nuestros amigos, transferir archivos, pedir taxis y comida, identificar cuál es la mejor ruta al trabajo o qué bus debo tomar para llegar a determinada ubicación. Todos estos datos construyen nuestra huella digital con la que se puede obtener una increíble cantidad de información sobre nuestros hábitos cotidianos”, manifestó Denise Giusto Bilic, especialista en seguridad informática de Eset Latinoamérica.

Pero el problema no es tanto si dejamos rastro con nuestra huella digital sino cómo compañías como Google, Facebook o Instagram pueden llegar a utilizar estos datos, en la mayoría de ocasiones, de manera comercial o lo que es peor si hay personas ajenas que pueden llegar a espiar nuestras conversaciones privadas.

“Desde el momento que adquirimos un celular y lo asociamos con una cuenta de correo personal y un número telefónico empezamos a compartir datos personales. Con cada aplicación que se instala y dependiendo de los permisos que se otorgan y el uso que les proporcionamos se permiten crear perfiles de cada usuario para conocer sus preferencias personales (...) Regularmente mediante el sistema operativo o las aplicaciones se puede tener acceso al micrófono, la cámara, carpetas personales o a lo que se escribe”, explicó Roberto Martínez, analista senior de seguridad en Kaspersky.

Es decir, posible sí es. El ejemplo más reciente es el descubrimiento de que los empleados de Amazon pueden escuchar lo que cualquier persona dice delante de su asistente inteligente Alexa. Sin embargo, de acuerdo con los expertos existe una diferencia entre las apps que tienen la capacidad de espiar, que son aquellas consideradas como maliciosas (malware) y aquellas que regularmente instalamos y que de manera explícita les autorizamos para que accedan a nuestra información.

LOS CONTRASTES

  • Roberto MartínezAnalista de seguridad en Kaspersky (Nola)

    “Se aconseja usar como medio de comunicación apps que garanticen la privacidad. El deshabilitar la localización no necesariamente garantiza la privacidad”.

“Cuando ingresamos a realizar búsquedas en internet e interactuamos con diferentes apps (incluyendo redes sociales), estamos indicándole a estos sistemas nuestros intereses. Estas mismas empresas también proveen servicios de anuncios pagos donde ponen a disposición de sus clientes todo este análisis y perfilamiento de las búsquedas de los usuarios para que el anuncio llegue específicamente a quien le intereses”, opinó Camilo Mariño, sales engineer para Citrix, quien puso el ejemplo de que cuando le damos ‘like’ a fotos que tienen ‘hashtags’ en Instagram nos empiezan a aparecer post relaciones con lo visto.

Como sería muy difícil vivir sin estar conectado por el temor de no saber qué tanta información saben de nosotros, los expertos recomiendan ser precavidos en algunos momentos.

En ese sentido, indican que lo más aconsejable revisar las autorizaciones al momento de instalar las apps o usar los servicios de internet. Igualmente, leer las políticas de privacidad de cada aplicación. “Desactivar la geolocalización de forma integral puede ser engorroso, ya que quizás la necesita para Google Maps o para usar apps de servicios como delivery”, apuntó Giusto.