sábado, 8 de junio de 2019

Algunos productos deben ser debidamente registrados ante las autoridades competentes

Andrés Venegas Loaiza - avenegas@larepublica.com.co

El auge del comercio online en el país es tal que, de acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio Electrónico, 90% de los colombianos que navegan por internet hace alguna compra o venta de productos a través de la red; una situación que no solo abre nuevas posibilidades de negocio, si no que presenta retos de regulación a las autoridades nacionales.

Si usted es de aquellos que ve la posibilidad de aumentar sus ingresos creando una plataforma de ventas en línea, tenga en cuenta las siguientes condiciones para ‘curarse en salud’ ante eventuales líos legales y para ganar una mayor confianza de sus clientes.

Lo primero para tener en cuenta es que las tiendas de comercio en línea no están fuertemente reguladas, pero sí ayuda a la transparencia que estén registradas como tal ante la cámara de comercio de su ciudad, bajo alguna actividad comercial específica en la que se detalle que es un negocio que funciona por internet, o mejor aún, ante la Cámara de Comercio Electrónico.

Esto no solo le permitirá a sus clientes saber en dónde compran, si no además, apoyar la legalidad en el país, y en retribución, tiene múltiples accesos a cursos educativos, de marketing digital, de creación de empresa y emprendimiento, auspiciados por las cámaras.

LOS CONTRASTES

  • María Fernanda QuiñonesPresidenta Cámara de Comercio Electrónico

    “La plataforma de pagos que se utilice debe transmitir confianza, ser fácil de usar, con un diseño claro y amigable con el cliente, y que ofrezca métodos familiares”.

Para definir su actividad comercial, es clave señalar los tipos de producto o servicios que ofrecerán, un punto en el que se deben conocer las limitaciones.

Si son productos estéticos, de belleza o de salud, tales como suplementos dietéticos, maquillaje, pastillas e incluso potenciadores sexuales, deben estar registrados ante el Invima, entidad encargada de aprobar la venta tras comprobar que los artículos no son nocivos para la salud de sus clientes.

René Parra, directivo y abogado especializado en asuntos comerciales de la firma Parra Asociados S.A.S., comentó que las plataformas no están obligadas a retirar sus productos cuando esto es requerido por entidades como el Invima, “o como en otro caso bien lo podría hacer la Dian por evasión de impuestos, así como una apertura de investigación por posible contrabando”. Sin embargo, sí pueden iniciar procesos administrativos y sancionatorios, así como el bloqueo de las cuentas en redes sociales.

Las transacciones y canales de pago también deben ser bien seleccionadas, por lo que seguramente necesitará generar facturación electrónica para mayor confianza.

María Fernanda Quiñones, presidenta de la Cámara de Comercio Electrónico, dijo que la plataforma debe ofrecer “métodos de pago que avisen al usuario los redireccionamientos, mantener su operación (que no se caiga) y usar logos autorizados”.