sábado, 15 de febrero de 2020

Esta innovación ha contribuido a mejorar la calidad de vida a miles de familias que encontraron alternativas de ingresos adicionales o permanentes bajo este modelo

Mauricio López

Resulta interesante visualizar la manera en cómo el modelo de la economía colaborativa ha revolucionado los mercados tradicionales e impactado de manera positiva el desarrollo económico y personal de millones de personas que encontraron en este modelo una alternativa de ingresos. Y aunque evidentemente el modelo representa oportunidades de mejora, lo cierto es que en el país donde la cifra de desempleo se mantiene alrededor de 10,8% según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), los negocios basados en la economía colaborativa se han convertido en una verdadera oportunidad para las personas.

Es importante mencionar que el modelo de economía colaborativa se ha adaptado a numerosos sectores como hotelería y turismo, financiero, servicios, consumo, por mencionar algunos.

Cada vez hay más empresas que basadas en este modelo han abierto el mercado otorgando más alternativas a los consumidores.

Pero más allá de esto y de la discusión alrededor de las operaciones, debe rescatarse que esta innovación ha contribuido a mejorar la calidad de vida de miles de familias, que encontraron alternativas de ingresos adicionales o permanentes bajo el modelo de economía colaborativa.

Hoy, más 500.000 conductores en América Latina han encontrado en Beat una alternativa óptima para ganar un dinero extra de una manera diferente a través de aplicativos móviles. Ellos son los principales aliados de la dinámica colaborativa que caracteriza a este negocio, el cual permite que cada persona administre su tiempo acorde a sus necesidades, optimice el uso de sus carros y de forma simultánea contribuya a llevar a quien lo necesita de punto A al B, mientras genera ingresos según sus necesidades.

Particularmente en Beat Colombia, donde contamos con más de 70.000 usuarios conductores, 50% de los mismos tienen una ocupación adicional y conducen en su tiempo libre, esto hace que puedan incrementar sus ingresos semanales según los viajes que realicen. Esto le permite a estudiantes manejar para pagar sus créditos estudiantiles; a mamás cabezas de familia tener un ingreso adicional; y a emprendedores les permite contar con un ingreso para financiar sus empresas.

Esto es el lado humano de la economía colaborativa, el impacto real y la razón principal por la cual ha tenido tanta acogida en los sectores. Este impacto en la vida de las personas termina contribuyendo al desarrollo personal y profesional de miles de familias y mejorando el desarrollo de las ciudades.

De este modo, es interesante pensar que los beneficios de la economía colaborativa han llegado para quedarse e instalarse entre las opciones de generación de ingresos de los colombianos.

Tales opciones no solo deberían instalarse sino incrementarse, más aún teniendo en cuenta que la globalización y el avance tecnológico no planean detenerse ni conformarse con lo alcanzado hasta hoy. Por el contrario, debemos estar preparados desde todo punto de vista para continuar adaptándonos al espíritu de este tipo de modelos de negocio que se esfuerzan por impactar humanamente las condiciones de vida y de progreso de las personas que participan de estas dinámicas colaborativas.