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TECNOLOGÍA Conozca las siete formas con las que se puede monetizar una aplicación
sábado, 3 de agosto de 2019

Un informe de google detalló que App Store y Google Play cobran hasta 30% sobre las ganancias de las plataformas. Publicidad y suscripciones, las líneas más rentables.

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

El negocio de las aplicaciones para smartphones, o teléfonos inteligentes, se continúa consolidando cada vez más. Aún cuando hay una gran competencia en este nicho de mercado, existen por lo menos siete mecanismos con los que, según Google, las ‘apps’ pueden llegar a ser rentables: ya sea por anuncios, suscripciones o, tal vez, compras directas en las plataformas.

Las diferencias que hay para hacer rentable una aplicación dependen del nicho de mercado, el modelo de negocio, el tipo y la funcionalidad. De acuerdo con el más reciente informe de AdMob by Google, las aplicaciones generan dinero de siete maneras: plataformas premium, anuncios, freemium, comercio electrónico, suscripción, compras directas desde la aplicación (CDA) y anuncios más compras directas.

Pese a que de entrada los expertos recomiendan analizar la forma en la que se podría monetizar la aplicación, lo cierto es que las 64.000 millones de descargas por Android y los 28.000 millones por iOS de Apple, respaldan la enorme oportunidad que tienen las empresas a la hora cobrar por sus servicios o productos.

Pero, ¿cómo empezar? ¿Qué hacer? ¿Y qué se debe tener en cuenta?. De acuerdo con Daniel Federico Tovar, experto en tecnología, “el método a utilizar depende de la funcionalidad. En muchas ocasiones funciona mejor la publicidad, en otras las suscripciones. A la hora de la monetización es fundamental saber cuál es la proyección de la compañía y a qué tipo de nicho entra a competir”.

Por estas razones es que en su más reciente informe, Google señala las siguientes siete formas para no solo ganar dinero con su aplicación, sino poder escalarla de manera local e internacional.

Aplicaciones Premium

Las plataformas premium les cobran a los usuarios una tarifa por a la descarga. Normalmente, se compran a través de las tiendas de aplicaciones. Pese a que el costo puede variar, se recomienda establecer un precio mínimo que suele ser de por lo menos US$0.99.

Pese a que este método es el más directo para generar unos ingresos, expertos señalan que no necesariamente es el más eficaz, puesto que el número de aplicaciones gratuitas es bastante amplio. Si una ‘app’ es paga, lo mínimo que debe garantizar es algo mejor que lo ofrecido por las plataformas sin cobro.

Anuncios

En este modelo de monetización, los anunciantes pagan para colocar avisos en la aplicación. Luego, la persona decide qué anuncios mostrar a los usuarios, según sus intereses, lugar, datos demográficos y otros indicadores seleccionados. “Podría llegar a un acuerdo directamente con los anunciantes o trabajar con una red de publicidad que mantenga relaciones con muchos anunciantes, de modo que resulte fácil empezar de inmediato a publicar anuncios en su aplicación”, explica Google, en su informe.

freemium

Como su nombre lo indica, este modelo es el que rige a las aplicaciones móviles que ofrecen una versión gratis, pero por algún costo ofrecen una nueva versión con mayores facilidades para el usuario.

Javier Cardona, creador de 1DOC3, explicó que por lo general en este modelo 95% de las personas están usando el producto, mientras que tan solo 5% lo están pagando. Es rentable en la medida que se logre masificar la aplicación”.

COMERCIO ELECTRÓNICO

Este modelo es directo: se venden bienes tangibles mediante su aplicación. La plataforma se descarga de forma gratuita y sirve como un portal para que los usuarios descubran y compren productos.

Suscripción

Este modelo funciona igual al freemium. Sin embargo, Google detalla que se basa en que “los usuarios pueden ver gratis una cantidad fija de contenido y, luego, deben registrarse para obtener una suscripción paga a fin de poder seguir accediendo”.

Compras directas desde la app

En este modelo se pueden encajar las últimas dos técnicas: compras directas desde las aplicaciones y anuncios con compras directas. Se trata de unas estrategias en la que la aplicación es gratuita para los usuarios, pero se ofrecen beneficios relevantes mediante el pago de una tarifa. Por ejemplo, un juego que desafían a los usuarios, o el de terminar algún crucigrama.