sábado, 17 de octubre de 2020

Gracias al confinamiento y a la nueva dinámica de compras, el comercio electrónico ha crecido de manera exponencial

Francisco León

Debido a la declaratoria del covid-19 como pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud y las posteriores medidas de confinamiento tomadas a nivel mundial, el impacto sobre las empresas, los gobiernos y las personas ha sido significativo desde una perspectiva económica.

En los últimos meses nos hemos enfrentado a grandes cambios en los hábitos de consumo, siendo uno de ellos, la fuerte migración al comercio electrónico, donde evidenciamos un panorama muy positivo, miles de usuarios, tanto compradores como comerciantes, han usado este canal y lo han asumido como una forma de continuidad de negocio cómoda, segura y confiable.

Como uno de los principales proveedores de servicios de pagos en Latinoamérica, hemos venido compartiendo datos relevantes de las tendencias del mercado que pueden brindar una perspectiva objetiva sobre el impacto de la pandemia en el e-commerce en América Latina. Durante los primeros siete meses del año PayU procesó más de 120 millones de transacciones en más de 25.000 comercios y contó con cerca de 21 millones de compradores.

Los datos muestran el efecto que la emergencia ha tenido en las industrias y como el comercio electrónico en Latinoamérica impulsa el desarrollo de las mismas. Al comparar las transacciones de enero a julio de 2020 frente al mismo periodo de 2019 se detectó un aumento de 62% y un incremento de 49% en el valor de las ventas, lo que se traduce en que los comercios pasaron de tener 5,1 millones de compradores mensuales en promedio (antes de la pandemia), a un total de 8,9 millones en julio.

En ese mismo periodo, el crecimiento del e-commerce fue notable en Latam: en Perú (131%), Brasil y México (108%), Chile (103%), Colombia (56%) y Argentina (52%). Es necesario aclarar que el crecimiento de 56% en Colombia es muy significativo porque es el mercado de mayor volumen de transacciones para nosotros en la región.

Las grandes superficies fue uno de los sectores altamente beneficiado que logró una adaptación rápida a los desafíos de la pandemia. De una facturación mensual promedio de US$19 millones antes de la coyuntura, pasó a US$120 millones, lo que representa un crecimiento superior a 500%. Así mismo, los servicios domiciliarios se posicionaron como un fuerte apoyo para consumidores y comercios por igual, con crecimientos superiores a 100% respecto al periodo enero-julio de 2019.

Otras de las categorías que presentaron crecimientos, debido a que el comercio electrónico alivió su impacto sobre las ventas causado por el cierre obligatorio de locales fueron: Moda, con aumentos promedios mensuales de 200% y otros en comparación con 2019; Artículos para el Hogar, especialmente los electrodomésticos, que registraron crecimientos superiores a 200% después de abril; Multi-Nivel, que se adaptó exitosamente para satisfacer la demanda durante la emergencia sanitaria y tuvo un crecimiento sostenido a partir de mayo al permitir ingresos adicionales a nuevos emprendedores y a personas que perdieron su empleo y Retail, en la transición del comercio al por menor de la venta física a la virtual, se evidenció un crecimiento significativo desde junio, mes en que inició la flexibilización de restricciones a la movilidad.

Gracias al confinamiento y a la nueva dinámica de compras, el comercio electrónico ha crecido de manera exponencial, haciéndole frente a las nuevas necesidades de los consumidores fortaleciendo varias líneas para estar a la altura del momento: tecnología, servicio al cliente, infraestructura y seguridad son algunos de los factores en los que hemos invertido para fortalecernos y así optimizar la experiencia de los comercios y de los usuarios, quienes están aprendiendo una nueva manera de consumo a través de lo digital.