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INFRAESTRUCTURA Fideicomisos inmobiliarios, más necesarios que nunca
jueves, 31 de agosto de 2017

Ernesto Villamizar

Los fideicomisos inmobiliarios son un vehículo impulsor de la construcción en el país. La confianza, la administración de recursos, la separación patrimonial de los bienes, su financiación y la garantía de destinar los bienes al desarrollo de un proyecto, son algunas de las innumerables ventajas que estos vehículos brindan a desarrolladores, dueños de tierra, adquirentes de vivienda, bancos hipotecarios y el Estado. Estos fideicomisos están presentes en todas las etapas de un proyecto. Veamos:

En su fase previa, antes que comience la construcción, el desarrollador celebra con la fiduciaria un contrato conocido como ‘preventas’ en el que se fija condiciones técnicas, financieras, jurídicas y comerciales que deberá cumplir para que el proyecto sea viable. Le permite al desarrollador conocer la viabilidad del proyecto en ventas y la capacidad de cumplir esas condiciones en un plazo. Para el comprador, genera la tranquilidad de saber que los recursos se destinarán a un proyecto que es viable.

Durante la construcción, opera un contrato denominado Fiducia Inmobiliaria: una estructura más completa y segura, ya que el fideicomiso es el propietario del inmueble donde se realiza la construcción u obra y recibe los recursos de los interesados en adquirir unidades inmobiliarias, adquiere pólizas de seguros, puede adquirir el crédito con un banco y destina los recursos a que se haga la obra.

Los bienes constituyen un patrimonio autónomo independiente del constructor, que se crea con la finalidad específica de desarrollar el proyecto, situación que genera confianza y transparencia.

Hay diferentes tipos de fiducia inmobiliaria, entre otras, con promitentes compradores y con beneficiarios de área; en la primera el pago del precio se realiza únicamente en la cuenta del fideicomiso y el constructor, a través del fideicomiso transfiere la unidad inmobiliaria, terminada su construcción. Con Beneficiario de Área, una estructura totalmente vigente gracias a las ventajas que otorga a todas las partes, el adquirente de la unidad se vincula al fideicomiso a través de aportes para recibir a cambio un inmueble a la finalización del proyecto como resultado de su participación.

En estos momentos de la economía, figuras como las anteriores son aún más necesarias y útiles, generando confianza y eficiencia para proyectos de vivienda, centros comerciales, centros empresariales, entre muchos otros proyectos que día a día contribuyen al desarrollo del país.