Las ciudades principales le apuestan a la bicicleta como un medio de transporte alternativo que mejora la calidad de vida de las personas y el medio ambiente.

María Paula Aristizábal Bedoya - maristizabal@larepublica.com.co

Sustituir los medios de transporte a motor por una bicicleta se ha convertido en una tendencia mundial y Colombia no es la excepción. Las principales ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Barranquilla, le están apostando a la movilidad sostenible a fin de ofrecer mejores condiciones a sus habitantes y al mismo tiempo cumplir con la meta propuesta para frenar el calentamiento global. Se trata de 195 países que están ajustando su operación para mantener el calentamiento global por debajo de dos grados centígrados a 2020. Para esto la bicicleta se convierte en una de las alternativas más factibles como aporte desde la movilidad.

Por supuesto, estas iniciativas están lideradas por las diferentes gobernaciones y alcaldías municipales, en las que, desde que los aspirantes se postulan a las elecciones, las vinculan dentro de sus propuestas para avanzar en materia de sostenibilidad, como por ejemplo, el número de kilómetros que tienen proyectados para gestionar en sus territorios. Una vez son electos, las propuestas pasan a ser consignadas en el Plan de Desarrollo para su gestión.

LOS CONTRASTES

  • Juan Pablo Bocarejo Secretario de Movilidad de la Alcaldía de Bogotá

    “Bogotá es una ciudad líder en ciclismo urbano, en Latinoamérica y en el mundo. (...) Por eso, darle lugar a la bicicleta es una de las principales estrategias que hemos implementado en la ciudad”.

  • Rodolfo Hernández Alcalde de Bucaramanga

    “Pensar en la bicicleta es pensar en el futuro del planeta. La implementación de la red de 20km de ciclorrutas es necesaria para mejorar la movilidad de la ciudad, hacer la ciudad más agradable y vivible”.

  • Fernando Isaza Secretario de Tránsito y Seguridad Vial de la Alcaldía de Barranquilla

    “Necesitamos que todos los ciudadanos se concienticen de que la bicicleta es un medio de transporte sostenible. No compite con otros sistemas; es un complemento de la red de movilidad”.

En el caso de la capital del país, Bogotá, en 1998 inició la construcción de la red de ciclorrutas. En 2015, al iniciar la segunda administración de Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá, la ciudad ya contaba con 440 kilómetros (km) de ciclorrutas. Durante su gestión, se han implementado 100 km más, lo que significa que actualmente Bogotá cuenta con 540 km de ciclorrutas, la red más extensa de América Latina compuesta. Para este año, la Alcaldía dejará contratados 192 kilómetros más de ciclorrutas.

Juan Pablo Bocarejo, secretario de Movilidad de la Alcaldía de Bogotá, precisó que “Bogotá es una ciudad líder en ciclismo urbano, en Latinoamérica y en el mundo, gracias a las políticas públicas que han transformado su infraestructura y fomentado la cultura de la bicicleta. En la capital promovemos una cultura de movilidad sostenible que, en lugar de pensar en cuántos vehículos se movilizan, tenga en cuenta el número de personas que logran desplazarse usando el mismo espacio, pero en otros medios de transporte. Por eso, darle lugar a la bicicleta es una de las principales estrategias que hemos implementado en la ciudad”. En la actualidad, la capital colombiana registra más de 800.000 viajes en bicicleta al día. En 2005 se contaron 281.000 viajes; 2011, 441.000; 2015, 635.000; y en 2018, 800.000.

Además, Bogotá fue catalogada como una de las ciudades más amigables para andar en bicicleta por el Copenhagenize index 2019, el índice más prestigioso del mundo en esta materia. Logrando ocupar el puesto número 12 en el listado, posicionándola como la única ciudad de América Latina incluida en el ranking y la mejor calificada por fuera de Europa.

Otro dato que destaca a Bogotá entre las otras ciudades es que se convirtió en la primera con un sistema de registro de bicicletas con más de 37.000 usuarios y 22.000 bicicletas. El 15 de diciembre de 1974 fue la primera Ciclovía en Bogotá y en la actualidad más de 2 millones de personas asisten a la Ciclovía los domingos y festivos. Cuenta con 13.424 cupos de cicloparqueaderos en la red distrital y privada.

En el caso de Medellín, a 2016 la ciudad contaba con 40 kilómetros construidos de ciclorrutas, y desde la fecha hasta la actualidad, han hecho 80 kilómetros, de los cuales 60 han sido gestados por la Alcaldía y los 20 restantes por el Valle de Aburrá. Cabe señalar que en 2018 lograron un total de 45 kilómetros ejecutados, una cifra un poco más alta que la que se había construido en las últimas cuatro administraciones.

Sobre este tipo de obras, Paula Andrea Palacio Salazar, secretaria de Infraestructura Física de la Alcaldía de Medellín, señaló que “cada una de las obras que hacemos está pensada por y para la comunidad. Los proyectos de infraestructura son exitosos y duraderos en la medida de que la gente se apropie de ellos, los utilice y los cuide. Estas obras que estamos entregándole a Medellín también son sinónimo de equidad, pues el espacio público es ese lugar común en el que todos somos iguales. Con el sello verde que esta administración ha incluido en sus proyectos, estamos aportando soluciones que tienen un impacto altísimo en la calidad de vida de la gente”.

Con el programa Encicla que promueve la alcaldía, Medellín ya cuenta con 1.100 bicicletas para la comunidad, 53 estaciones y 72.000 usuarios activados.

Respecto a las ciclorrutas en Barranquilla, han sido construidos 17,4 kilómetros de bicicarriles, han instalado 30 cicloparqueaderos y pusieron en marcha el programa Biciquilla, el cual fomenta el uso de la bicicleta en la ciudad. “Sin duda esta administración le ha dado a la bicicleta la importancia que se merece, nuestros proyectos promueven el uso cotidiano de la bicicleta como medio de transporte. Nuestra meta es lograr que la bicicleta se convierta en un medio de transporte complementario del Transporte Público Masivo, Transmetro”, afirmó el secretario de Tránsito y Seguridad Vial de la Alcaldía de Barranquilla, Fernando Isaza.

La capital de la salsa, Cali, contaba con una línea base de 4,35 km, de los cuales han ejecutado 63,38 km y tienen en obra 82,48 km. Al iniciar la Alcaldía, proyectaban tener 166 km, una meta que están cumpliendo poco a poco. CicloVida de Cali tiene 26.000 usuarios.

En el caso de Bucaramanga, cuando Rodolfo Hernández, alcalde de la ciudad, inició su gestión, la ciudad no contaba con ciclorrutas funcionales y fue así como se fijó la meta de construir 20 kilómetros. Sin embargo, hasta el momento, tan solo lleva 2,6, que se encuentran en funcionamiento. El mandatario prevé que los 17,4 kilómetros restantes sean entregados este año.