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CONSTRUCCIÓN

El mantenimiento de los ascensores: una inversión que no da espera

viernes, 23 de noviembre de 2018

En dos meses se presentaron 837 emergencias por no hacer las revisiones necesarias.

Frank Smith

Las proyecciones del Dane señalan que hoy, 77 de cada 100 colombianos viven en áreas urbanas, lo cual, desde el punto de vista de la urbanización, ha significado un importante reto para las ciudades principales e intermedias. Como resultado, hoy vemos en Bogotá, Medellín, Cartagena, Bucaramanga o Villavicencio paisajes urbanos cada vez más altos e imponentes, en los cuales las edificaciones se han convertido en el denominador común, más allá de su orientación residencial o de trabajo. Así, y de la mano de estas estructuras, los ascensores se han consolidado como parte esencial del ecosistema urbano.

Según algunas estimaciones, se cree que solo en Bogotá existen más de 30.000 ascensores , lo cual significa que un gran porcentaje de los más de 8 millones de habitantes de la capital tendrán que usar en algún momento del día uno de estos equipos para el desarrollo de sus actividades. A pesar de ello, para muchos de nosotros usar un elevador no representa un hecho relevante en nuestra cotidianidad, bien sea porque nos hemos acostumbrado a su existencia, o porque no son vistos como parte importante de nuestro entorno. Sin embargo, más allá de la facilidad que ofrecen al transporte vertical, hay un componente esencial en los elevadores, este es “la seguridad” la cual es un componente fundamental que infiere y recae estrictamente sobre las personas.

Por ejemplo, entre enero de 2016 y diciembre de 2017, solo en Bogotá se presentaron 837 emergencias relacionadas con ascensores por falta de mantenimiento. De acuerdo a información de autoridades de la capital, en los últimos 4 años, 53 adultos y nueve niños resultaron lesionados como resultado de la ausencia de mantenimiento de estos equipos . Adicionalmente, en las últimas semanas también se han presentado inconvenientes con ascensores en ciudades principales.

En este contexto, no hay que olvidar que estos son equipos de alta tecnología cuyas piezas deben ser monitoreadas ya que por desgaste, condiciones climáticas o eventos aislados pueden presentar inconvenientes que es necesario solucionar de manera oportuna para evitar situaciones que pongan en riesgo la seguridad del pasajero. En ese sentido, la prevención a través del mantenimiento periódico no solo genera ahorros en los costos por posibles daños no atendidos, sino que también reduce la probabilidad de que los pasajeros enfrenten experiencias negativas en el uso del ascensor.

Bajo este escenario, desde Otis promovemos el compromiso de quienes toman las decisiones respecto a los ascensores en las propiedades horizontales, para que se aseguren de contar con un programa de mantenimiento periódico, rutinas detalladas, reportes a tiempo, y la provisión de piezas y partes originales que cumplan con estándares mundiales de calidad. El objetivo es lograr que cada vez que un colombiano utilice un ascensor, sin importar el lugar, la hora o el tipo de edificación, acceda a un equipo que le ofrezca comodidad, confianza y seguridad.

En suma, el desarrollo y la modernización de las ciudades seguirán transformando la vida de quienes habitan las zonas urbanas, y es por ello que dueños y administradores de edificaciones son responsables por mantener sus ascensores en óptimas condiciones a través del monitoreo, reparaciones, y la modernización de equipos cuando estos cumplen su ciclo de vida útil. La integridad física de los usuarios recae en estas decisiones, por lo cual es indispensable que sean acertadas para que el transporte vertical sea sinónimo de confianza en todos sus aspectos.

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