Se pronostica que las compañías que integran el S&P 500 reporten un desplome de 9% de sus ganancias del primer trimestre

Reuters

Los principales índices de Wall Street bajaban el lunes, un día antes de que la industria corporativa de Estados Unidos inicie la que espera será una dolorosa temporada de resultados trimestrales, debido a la pandemia de coronavirus.

JPMorgan Chase & Co y Wells Fargo & Co iniciarán los reportes el martes y se prevé que una prevista alza en sus ingresos por intermediación se vean opacados por declives en otros segmentos y un sombrío panorama para el resto del 2020.

El subsector de banca del índice S&P 500 perdía 2,5%, mientras que el segmento financiero lastraba al referencial estadounidense con una caída del 2,4%.

En general, se pronostica que las compañías que integran el S&P 500 reporten un desplome de 9% de sus ganancias del primer trimestre, en relación a las previsiones del 1 de enero que apuntaban a un aumento promedio de 6,3% en las utilidades.

Para el segundo trimestre, el mercado estima un derrumbe de 20,7% en las utilidades de empresas por las medidas restrictivas a la economía para evitar la propagación del coronavirus.

"Nos estamos enfrentando a una de las peores temporadas de ganancias corporativas de la historia reciente", dijo Jesse Cohen, analista de mercados financieros de Investing.com.

A media mañana, el Promedio Industrial Dow Jones bajaba 295,12 puntos, o 1,24%, a 23.424,25 unidades; mientras que el S&P 500 perdía 31,30 puntos, o 1,12%, a 2.758,52 unidades; y el índice compuesto Nasdaq caía 35,15 puntos, o 0,43%, a 8.118,42 unidades.

Las acciones del sector de energía sumaban 1,4% después del acuerdo entre la OPEP y naciones aliadas para recortar la producción de crudo en niveles históricos a partir de mayo.

El S&P 500 se ha recuperado en cerca de 26% después de desplomarse a un mínimo de tres años en marzo, ayudado por estímulos monetarios y fiscales agresivos en Estados Unidos y las incipientes señales de que el país podría estar por alcanzar una meseta en los contagios y muertes por coronavirus.

Aún así, sigue 18% por debajo de sus máximos históricos de mediados de febrero, ante el temor persistente de los inversores a la recesión global.