Las restricciones de naciones como EE.UU. y la UE ponen en jaque la lucha de la región contra la propagación del covid-19

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El avance del covid-19 en el mundo con cerca de cinco millones de casos confirmados, no solo ha desnudado las falencias de los sistemas de salud en varios países, sino que ha generado una guerra por los insumos médicos. Esto se evidencia en las restricciones que han impuesto los gobiernos a la exportación de elementos sanitarios para combatir al Sars-CoV-2.

De acuerdo con un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) publicado este mes, más de 70 países, entre los que se incluyen cuatro de los cinco principales proveedores de la región, han restringido sus exportaciones de productos médicos en respuesta al covid-19. Esto dificulta los esfuerzos que se adelantan para contener al nuevo coronavirus en el vecindario.

Entre los principales abastecedores que han dado a conocer restricciones en los despachos de artículos médicos como mascarillas, guantes quirúrgicos, respiradores, entre otros, se encuentran Estados Unidos, que envió 32% de este tipo de insumos a la región en 2018; y la Unión Europea, que mandó 26% de esta mercancía durante ese año (ver gráfico).

En el estudio publicado por la Cepal también se destacan que las limitaciones impuestas por los proveedores presentan variaciones en varios frentes. Por ejemplo, “en algunos casos se impone la prohibición de exportar, mientras que en otros se establece el requisito de obtener una autorización o licencia para poder hacerlo”.

LOS CONTRASTES

  • Javier CamachoDocente-Investigador de la Universidad EIA

    “Las restricciones se suman a que el precio del dólar y el euro está alto en un contexto en el que Colombia siempre ha importado casi 80% de estos insumos”.

  • Adriana Pacheco Dir. Doctorado en Salud Pública de la Universidad El Bosque

    “Una opción, que es compartida por colegas, es instar a las empresas nacionales a producir los insumos siguiendo los estándares de calidad que se tienen a nivel mundial”.

A lo anterior se le suma que en algunos casos se trata de productos específicos y en otros de listados extensos y algunas de las restricciones tienen una fecha de duración establecida, mientras que otras tienen carácter indefinido o van hasta que finalice la emergencia, reseñó la Cepal en el informe.

Los países industrializados no son los únicos que han informado sobre restricciones en las exportaciones de insumos médicos. A esta lista también se le suman algunos territorios de la región como Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Paraguay y Perú, según la publicación de la Cepal en la que también se resalta que algunas naciones de esta parte del mundo “han reducido o incluso eliminado temporalmente sus aranceles a las importaciones de productos médicos y han flexibilizado los requisitos administrativos y regulatorios para su comercialización”.

Este tipo de limitaciones ya empiezan a traer consecuencias y una serie de retos para la región. De acuerdo con Javier Camacho, ingeniero biomédico y docente-investigador de la Universidad EIA, “estas restricciones han afectado mucho. Los proveedores que tenían stocks de tecnologías los entregaron a medida que salieron las primeras órdenes de compra, pero las nuevas peticiones, sobre todo para marcas de países como Alemania o Estados Unidos, están con entregas lentas, entre 120 o 180 días. Algunos otros proveedores, de firmas poco tradicionales son las que fluidamente han ido despachando”.

Los tiempos de entrega podrían poner en jaque a los sistemas de salud de los países de la región, donde algunas zonas como la Amazonía o naciones como Chile están enfrentando la fase crítica del combate contra el covid. Según información de Reuters, el ministro chileno, Jaime Mañalich, dijo que “están en un momento muy complejo (...) Estamos levantando todos los recursos imaginables para atender a quienes lo necesita. Hay un hospital capitalino que copó su capacidad de atención”.

Este escenario ya se empieza a replicar en otros países del vecindario, donde se estima que la curva de contagios alcance su pico más alto al final de este mes o principios de junio. En ese momento es cuando se necesitará la mayoría de insumos disponibles. Por lo que, Adriana Pacheco Coral, directora del doctorado en Salud Pública de la Universidad El Bosque, recordó que “el 18 de mayo, el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó a todas las naciones para fortalecer las acciones de preparación y prevención para enfrentar problemas en salud pública como el covid-19”.

Dicha invitación va en línea con que los países deben ser solidarios y cooperar entre ellos. “Si bien un país puede determinar frenar las exportaciones de los mismos, para garantizar su uso al interior de la misma nación, deben existir regulaciones de mercado para evitar acaparamiento o desabastecimiento de los implementos, y también evitar inequidades en la distribución y adquisición”, aseguró Pacheco Coral.

Este panorama refleja el rol que tiene el comercio internacional en la batalla contra el Sars-CoV-2 en los países en desarrollo como Colombia, donde se mantienen relaciones comerciales positivas con varios países en este materia. Sin embargo y dada la situación, se deberían explorar otros mercados para la adquisición de insumos, recomendó Pacheco Coral.

En línea con la recomendación anterior y con base en los retos que trae consigo las limitaciones, Camacho dijo que las autoridades de todos los países de América Latina deberían aprovechar esta coyuntura para impulsar el desarrollo y producción de tecnología y elementos que ayuden a enfrentar una emergencia como esta.

Para evitar que la lucha contra el nuevo coronavirus se vea empañada en la región por la falta de insumos médicos, la Cepal recomendó “aunar los esfuerzos de los sectores público, empresarial y académico en el marco de una política industrial orientada a la misión de evitar la secases de este tipo de herramientas”.

Estados Unidos le apuesta a reducir la dependencia en artículos médicos
En medio de la lucha por lograr tener la cantidad de insumos médicos necesarios para darle la pelea al covid-19, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que otorgó un contrato de US$354 millones a la firma local Phlow Corp para la fabricación de medicamentos que están siendo probados o utilizados en la lucha contra el nuevo coronavirus, así como algunas medicinas escasas. Esta medida tiene como fin reducir la dependencia que actualmente tiene EE.UU. de otros mercados en estos mercados, según información de Reuters.