martes, 4 de septiembre de 2012
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Ripe

La filial mexicana del Banco Santander valdrá algo más de €13.700 millones, tan pronto salga a Bolsa en México, el próximo 26 de septiembre, lo que implica un importe total entre €2,957 y €3,413 millones en el grupo bancario.

La entidad ha registrado el folleto de salida a Bolsa en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) de México , confirmándose que el porcentaje del banco que saldrá a cotizar es del 24.9%.

“La OPV de Santander será la colocación más importante en la Bolsa mexicana. Aunque no entraremos a formar parte del selectivo de forma inmediata, cuando se revise pasaremos a ser la novena compañía por capitalización”, explicó Marcos Martínez, presidente de Santander México.

La operación, la cual está dirigida a inversores minoristas e institucionales, cuenta con dos tramos: uno mexicano, del 20% del total de las acciones objeto de la oferta, y otro internacional, incluyendo los Estados Unidos, del 80%; porcentajes que podrían ser reasignados en función de la demanda.

“El grupo no ha dejado de invertir en México. Destinamos 600 millones de dólares a establecer un call center en Querétaro que ha creado 5.000 puestos de trabajo y se recompró el 25% de Santander México a Bank of America por 2,500 millones en 2010”.

A estas cifras hay que añadir los US$225 millones, destinados el pasado año a comprar una financiera de General Electric aquí”, así explicó Marcos Martínez residente de Santander México.

El Gobierno de México bendice la OPV de Santander. También desea abiertamente que el resto del sistema financiero del país la emule. Así lo explicó a la prensa española el pasado lunes Gerardo Rodríguez, subsecretario de Hacienda y Crédito Público. “Nuestro objetivo es que los principales bancos mexicanos coticen en la Bolsa de Valores de México en un plazo de cinco años”, aseguró.

El sistema financiero mexicano está dominado por siete grandes grupos y tan solo en dos de ellos predomina el capital nacional: Banorte e Inbursa. El resto están controlados por trasnacionales desde la dura crisis bancaria que estalló en México en 1994. A raíz del llamado “tequilazo”, tomaron posiciones de referencia en el país BBVA (Bancomer), Scotiabank, Citi (Banamex), HSBC y el propio Santander (Banco Mexicano y Serfin).