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La calificadora reiteró que el debilitamiento en los precios internacionales de las materias primas afectó el panorama para las exportaciones.
S&P, en un informe sobre la actualización sobre los países andinos, resaltó las consecuencias que pueden tener los escándalos de corrupción y el impacto que puede haber en Colombia, Perú y en Ecuador.
Sobre el país señaló que probablemente las políticas sean las que más sufran por esta situación puesto que "podría ser que el sentimiento anticorrupción entre el electorado sea un factor importante y aumente las probabilidades de que surja un candidato ajeno al sistema político en la elección presidencial del próximo año".
En el caso de Perú reseñó que la corrupción ha derivado en retrasos en proyectos de infraestructura que finalmente, llevan a desacelerar el crecimiento económico para este año. Por su parte, en Ecuador las especulaciones sobre corrupción han llegado hasta el vicepresidente Jorge Glas, lo que ha exacerbado los desafíos políticos para el nuevo gobierno.
Actualmente, S&P mantiene la calificación crediticia del país se mantiene en perspectiva negativa.
La calificadora expresó que el debilitamiento en los precios internacionales de las materias primas afectó el panorama para las exportaciones, la inversión y el crecimiento de Colombia, además e que "su deuda externa ha aumentado notablemente".
Sin embargo, resalta el documento de S&P, que la reforma tributaria aprobada por el Congreso el año pasado demuestra que existe una "voluntad política para impulsar la base tributaria y reducir gradualmente los déficits fiscales". Así las cosas, a principio de este año confirmó la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera en BBB y en moneda local en BBB+.
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