El titular de la Secretaría de Hacienda, Carlos Urzúa, renunció esta mañana a la titularidad de la Secretaría de Hacienda, en medio de una fuerte presión por las estrictas medidas de austeridad impuestas por el presidente Andrés Manuel López Obrador

El Economista - Ciudad de México

Carlos Urzúa se convirtió en el segundo funcionario del gabinete de Andrés Manuel López Obrador en tirar la toalla. A través de su cuenta de Twitter, el secretario de Hacienda informó de su renuncia como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. En su mensaje en la red social, Urzúa agradeció al presidente López Obrador la oportunidad de servir en el actual gabinete, pero acusó que durante la presente administración se han “tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento”.

“Estoy convencido de que toda política pública debe realizase con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener”, dijo en la misiva publicada a través de su cuenta personal en Twitter.

Carlos Urzúa Macías se sumó a la lista de funcionarios que han dejado sus cargos en el primer semestre de gobierno de López Obrador, entre los que se encuentran Germán Martínez, quien renunció como director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); y Josefa González Blanco Ortiz Mena, que presentó su renuncia como titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), tras provocar el retraso de un vuelo comercial de Aeroméxico en mayo.

A continuación la carta de renuncia:

Andrés Manuel López Obrador

Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos

Estimado Presidente López Obrador:

No sin antes manifestarle mi profundo agradecimiento por haberme dado la oportunidad de servir a México durante este primer año de su administración, me permito comunicarle que he decidido renunciar a partir de esta fecha a mi cargo de Secretario de Hacienda y Crédito Público.

Discrepancias en materia económica hubo muchas. Algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que esta pueda tener y libre de todo extremismo, sea este de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones anteriores no encontraron eco.

Aunado a ello, me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés.

Por motivos anteriores, me veo orillado a renunciar a mi cargo. Muchas gracias por el privilegio de haber podido servir a México.

Atentamente,

Carlos Manuel Urzúa Macías