La emisión de bonos soberanos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible podrían solucionar las necesidades fiscales

María Carolina Ramírez Bonilla - mcramirez@larepublica.com.co

La semana pasada se conoció la rebaja de la calificación de Chile por parte de Fitch y además, el director de S&P, Roberto Sifon-Arevalo, dijo que el inmenso costo de sostener los sistemas de salud, las empresas y los trabajadores a través de la pandemia afectará las finanzas de algunas naciones.

Con unas finanzas afectadas países como Brasil, México y Colombia se verían perjudicados en la revisión de su calificación crediticia. Este es el problema que evaluaron Mauricio Cárdenas y Juan José Guzmán en un artículo publicado por el Pnud, titulado ‘Planeando una recuperación sostenible para la pospandemia en América Latina y el Caribe’.

Tras reconocer este problema económico que viene por la pandemia y que restringe el acceso de los países de ingresos medios a los mercados financieros, ven en la emisión de bonos soberanos vinculados a los ODS y la asignación específica de DEG una opción de financiación efectiva.

“Una de las oportunidades que brindan las emisiones de bonos soberanos ODS es la posibilidad de contrarrestar la rebaja de la calificación crediticia que resultará de una mayor relación deuda a PIB de los países del medio faltante. En principio, al invertir en bonos cuyos emisores públicos estén interesados en mejorar las condiciones sociales, económicas y ambientales, los riesgos socioambientales subyacentes asociados con el país en cuestión también disminuirían a mediano y largo plazo”, cita el documento de los economistas.

Además, aseguran que si las agencias de calificación incorporan la reducción de los riesgos socioambientales que resultan de la emisión de bonos soberanos ODS bajaría el riesgo para los emergentes.